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MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

Algunos trastornos mentales pueden prevenirse desde la infancia, el parto e incluso el embarazo ya que entre el 70 y 75 por ciento de estas patologías que debutan en edades adultas están provocadas por problemas en el desarrollo del cerebro, bien por causas genéticas o ambientales.

El director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), Celso Arango, ha reconocido en el Congreso Mundial de Psiquiatría que se está celebrando en Madrid que éste es uno de los motivos por los que en “demasiadas ocasiones” la Psiquiatría llega tarde al paciente con enfermedad mental, “cuando ya que el daño está hecho”.

“Hay circunstancias que se dan intraútero y que se manifiestan en problemas mentales en la edad adulta”, defiende este experto, que para evitar estos problemas propone desarrollar una labor activa de prevención durante el embarazo.

Así, se deben evitar muy especialmente aspectos como el maltrato y el consumo de drogas, incluyendo alcohol o tabaco, además de potenciar otros como el vínculo madre-hijo.

Estudios previos han demostrado que fumar durante la gestación aumenta 1,8 veces el riesgo de padecer trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), mientras que el hecho de que las madres presenten depresión en el momento del embarazo duplica el riesgo de depresión en el hijo antes de los 18 años.

El parto es otro “elemento esencial” para la prevención de trastornos mentales, ha recordado Arango, ya que por ejemplo se ha comprobado que la hipoxia (falta de oxígeno) del bebé durante el parto, duplica la probabilidad de padecer esquizofrenia u otras patologías.

Asimismo, en casos de nacimientos de niños con un peso menor a dos kilogramos, también se dobla la probabilidad de determinados trastornos mentales.

Para este experto, “el sistema educativo es otra pieza fundamental en la prevención de la patología mental, como elemento del desarrollo cognitivo del menor” y un ejemplo evidente está en el 'bullying' o acoso escolar, una circunstancia que en individuos con mayor probabilidad de desarrollar determinadas patologías puede ser un factor desencadenante”.

DETECCIÓN PRECOZ EN NIÑOS, CLAVE PARA CUANDO SON ADULTOS

Junto a la prevención de estos trastornos, Arango ha reconocido que también es importante la detección precoz de estos trastornos cuando ya se originan durante la edad infantil, ya que así se pueden reducir también las probabilidades de que los menores sigan padeciendo la enfermedad de adultos.

Así se ha visto en un reciente estudio con niños con depresión que, cuando eran tratados en un plazo inferior a seis meses, tenían una probabilidad menor de presentar este trastorno cuando llegan a la edad adulta.

Asimismo, cuando se actúa de forma precoz, hasta el 20 por ciento de los pacientes diagnosticados de esquizofrenia dejan de tener dicho diagnóstico, se recuperan por completo y llevan una vida completamente normal.

El doctor Arango ha llamado a la reflexión de los poderes públicos respecto a la conveniencia de fomentar políticas sanitarias, más allá de una legislatura, que tengan más en cuenta a la prevención como elemento que da muy buenos resultados de salud a medio plazo y que ahorra costes para el sistema sanitario.

También ha recordado que la crisis económica aumenta la incidencia de los trastornos de ansiedad, adicciones y depresión, entre otros trastornos mentales, hecho que debe ser valorado a la hora hacer posibles recortes en lo relativo a la salud mental.