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El astado de nombre 'Elegido' ha sido abatido este mediodía en la vega de Valdegalindo durante la celebración del Toro de la Vega, uno de los más polémicos de los celebrados hasta la fecha en la localidad vallisoletana de Tordesillas ante más de 30.000 personas y donde se han vivido momentos de tensión e incluso agresiones entre vecinos de la villa, defensores a ultranza de lo que consideran una tradición, y activistas antitaurinos llegados desde distintos puntos del país.

Finalmente, los 600 kilos del morlaco, de la ganadería burgalesa de Antonio Bañuelos, han quedado tendidos inertes dentro de los confines de la vega, como manda el reglamento, tras ser abatido por el lancero a pie Álvaro Martín 'Portu', vecino de Serrada, quien participaba por segunda vez en el festejo y que tras un primer lanzazo se ha visto obligado a alancear a su oponente en otras dos ocasiones más para acabar la faena.

La muerte del astado, tras un recorrido que ha dejado cuatro heridos, uno de ellos muy grave, y en el que han participado unos cuarenta y cinco lanceros, treinta de ellos a pie y quince a caballo, ponía el cierre a un espectáculo que se inició con casi media hora de retraso debido a la fuerte oposición de varios cientos de activistas antitaurinos que se concentraron frente a la rotonda situada bajo el puente y que tuvieron que ser retirados por agentes de la Guardia Civil.

De hecho, los detractores, al grito de “aquí estamos, nosotros no matamos” o “Elegido no está solo”, habían formado una cadena humana con el fin de evitar la salida de 'Elegido', situación que ha derivado en enfrentamientos verbales entre éstos y vecinos de Tordesillas y que ha concluido con varias personas heridas, entre ellas una activista que ha recibido el impacto de una piedra.

Los opositores al Toro de la Vega han mostrado su indignación ante la celebración de una espectáculo que consideran denigrante. “¡Es vergonzoso que alguien pueda disfrutar con el sufrimiento de un animal y que encima lo publicite, es vergonzoso!”, ha lamentado una de las allí concentradas, a lo que otra mujer, vecina de Tordesillas, ha replicado de forma airada con una invitación a marcharse. “¡Al que no le guste, que no venga y que nos deje en paz con nuestra fiesta!”

INCENDIO PROVOCADO

Pero además, antes de la conclusión del festejo los bomberos de la villa se han visto obligados a acudir a una zona situada en la carretera vieja de Salamanca, cerca del restaurante Doña Carmen, para sofocar un incendio que ha afectado a unas jaras y que, supuestamente, ha sido provocado por un antitaurino.

Al respecto, el alcalde, el socialista José Antonio González Poncela, en una primera valoración tras la conclusión de esta polémica edición, ha criticado la actitud de los antitaurinos y ha asegurado estar sorprendido de que éstos hayan intentado boicotear la fiesta “expresándose a pedradas”.

Además, el primer edil de Tordesillas ha asegurado haber presentado una denuncia contra la persona que, según él, ha sido identificada como presunta responsable del incendio que ha calificado de “grave atentado” a una zona protegida de la ribera del Duero.