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MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

El cerebro humano es capaz de compensar neuronalmente la acumulación de beta-amiloide, una proteína destructiva asociada con la enfermedad de Alzheimer, según un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, Estados Unidos.

Los resultados, que se publican en la edición de este domingo de 'Nature Neuroscience', podrían ayudar a explicar cómo algunos adultos mayores con depósitos de beta-amiloide en su cerebro conservan la función cognitiva normal, mientras que otros desarrollan la demencia.

“Este estudio proporciona evidencia de que hay plasticidad o capacidad de compensación en el envejecimiento del cerebro que parece ser beneficiosa, incluso plantar cara a la acumulación de beta-amiloide”, afirma el investigador principal de estudio, William Jagust, profesor en el Instituto Helen Wills de Neurociencia, la Escuela de Salud Pública y el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de UC Berkeley.

Estudios anteriores han mostrado una relación entre el aumento de la actividad cerebral y los depósitos de beta-amiloide, pero no estaba claro si la actividad estaba vinculada a un mejor rendimiento mental.

El estudio incluyó a 22 adultos jóvenes sanos y 49 adultos mayores que no tenían signos de deterioro mental. Los escáneres cerebrales mostraron que 16 de los sujetos de mayor edad tenían depósitos de beta-amiloide, mientras que los 55 adultos restantes no. Los científicos utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para rastrear la actividad cerebral de los sujetos en el proceso de memorizar imágenes de varias escenas.

Después, los investigadores probaron la “esencia de la memoria” de los sujetos, pidiéndoles que confirmaran si una descripción escrita de una escena, por ejemplo, un niño haciendo el pino, correspondía a una imagen que estaba viendo anteriormente. Se pidió a los sujetos que confirmaran si eran ciertos determinados detalles escritos de una escena, como el color de la camisa del chico.

“En general, los grupos realizaron igualmente bien las tareas, pero en las personas con depósitos de beta-amiloide en el cerebro, cuanto más detallado y complejo era su recuerdo, más actividad cerebral tenían”, afirma Jagust. “Parece que su cerebro ha encontrado una manera de compensar la presencia de las proteínas asociadas con la enfermedad de Alzheimer”, añade

Lo que queda claro, según este experto, es por qué algunas personas con depósitos de beta-amiloide son mejores en el uso de diferentes partes de su cerebro que otras. Estudios previos sugieren que los individuos que se involucran en actividades mentalmente estimulantes durante toda su vida tienen menores niveles de beta-amiloide.

“Creo que es muy posible que las personas que pasan toda la vida cognitivamente involucrados en estimular la actividad cerebral tienen cerebros que son más capaces de adaptarse a un potencial daño”, argumenta Jagust.