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Pide Rajoy y Mas que no se “atrincheren” en sus posiciones y busquen una salida política antes de llegar a “un punto sin retorno”

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha insistido este martes en que la solución al conflicto con Cataluña pasa por una reforma de la Constitución para un Estado federal que reconozca la identidad nacional catalana y “su singularidad en el marco español” y ha advertido de que no habrá ninguna solución estable “que no pase por someterla al voto ciudadano”.

Durante su intervención en el Fórum Europa, Iceta ha analizado el panorama político que se presenta de aquí al próximo 9 de noviembre, respecto al que ha dado por seguro que el Tribunal Constitucional prohibirá la consulta, y ha desgranado los pasos que a su juicio ayudarían a resolver el conflicto.

En este sentido, ha realizado una firme apuesta por el “diálogo político” y ha pedido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que abandone el “inmovilismo”, a la vez que ha reclamado al jefe del Ejecutivo catalán, Artur Mas, que desdeñe los “consejos envenenados” de quienes le piden celebrar la consulta pese a la prohibición del Tribunal Constitucional.

Eso sí, ha advertido de que “son muchísimos los catalanes que desean votar” y por ello considera que no habrá una solución estable al actual desencuentro “que no pase por someterla al voto ciudadano”. “Somos muchos quienes no nos resignamos al choque de trenes y reclamamos de los presidentes Rajoy y Mas un diálogo que por lo que parece hoy es totalmente inexistente”, ha insistido.

Iceta se ha dirigido así a ambos mandatarios para reclamarles que “no se atrincheren en sus razones”, abandonen “cálculos partidistas” y no esperen a que la situación alcance “un punto sin retorno”. Como ejemplo ha puesto el referéndum de Escocia y ha señalado que el presidente David Cameron ha propuesto un nuevo acuerdo consciente de que “un nuevo pacto es más beneficioso para todos que la secesión”.

El primer secretario del PSC ha presentado las propuestas “concretas” de los socialistas, que parten de una reforma constitucional “que sea sometida al voto de todos los españoles y reciba el apoyo mayoritario de los catalanes”, todo ello a través de propuestas “de corte federal” que resuelvan los problemas del actual Estado de las autonomías.

El primer eje de esta reforma constitucional aseguraría la unidad del Estado pero a la vez reconocería la identidad nacional catalana, incorporando los derechos históricos ya recogidos en el Estatut. Además, marcaría de forma clara los espacios competenciales del Estado federal y las comunidades para que éstas puedan ejercerlas “sin cortapisas”, garantizaría su representación a través del Senado y buscaría un federalismo fiscal basado en los principios de “suficiencia, justicia y solidaridad”.

HACER FRENTES, UN REGALO A ERC

Iceta se ha mostrado dispuesto a debatir estas ideas con todos los partidos y estudiar también las que los demás tengan, pero ha reconocido que no es “nada amigo de frentistas” y por tanto se ha opuesto a la oferta que la pasada semana realizó la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, para formar un bloque frente al independentismo.

A su juicio, este pacto dividiría a los partidos catalanes en dos bloques, independentistas y no independentistas, y convertiría las próximas elecciones autonómicas en unos comicios plebiscitarios, algo que el propio Gobierno ha dicho querer evitar. “¿Vamos a hacer ese regalo a ERC? Me extraña tanto que lo proponga el PP que he venido a Madrid a ver si encuentro alguna razón”, ha ironizado.

En este contexto, ha reconocido que no “imagina” que la Generalitat pueda sacar las urnas a la calle el 9 de noviembre con una prohibición del Tribunal Constitucional, porque entonces perdería “legitimidad”. “Doy por hecho que no sucederá”, ha reconocido asumiendo que sí puede que sea alguna entidad privada la que decida celebrar esa consulta. “Pero eso carece de validez jurídica y no resolvería el problema”, ha advertido.

Iceta ha reconocido que su preocupación gira en torno a las próximas semanas, cuando el Tribunal Constitucional anule la consulta y se demuestre si el Ejecutivo catalán es capaz de “ceñirse a su papel institucional” y el Gobierno de Mariano Rajoy de “negociar una solución política”.

RAJOY, MÉDICO HOMEÓPATA

Además, ha revelado que no espera una respuesta drástica por parte del Gobierno, ya que Mariano Rajoy ha demostrado en numerosas ocasiones que no es su forma de actuar. “Si fuera médico, sería homeopático”, ha bromeado sobre la actitud del jefe del Ejecutivo, que cree que “hará lo justo y con cara de que no le queda más remedio y le han molestado de algo más importante”.

“Me preocupa el día siguiente. ¿Seremos capaces de aprovechar el día siguiente para abrir una vía de diálogo, negociación y pacto? Me da la sensación de que para que eso sea posible hay que trabajar desde ya”, ha emplazado.

En este contexto, ha situado a Artur Mas como un político que “ha fracasado” y ha puesto como ejemplo las últimas elecciones catalanas, en las que pidió una mayoría extraordinaria y, a cambio, “se dio un trompazo” y CiU empeoró sus resultados. Y un “nuevo fracaso” será la imposibilidad de celebrar la consulta, considera.

Por ello, cree que, si hubiera elecciones anticipadas en Cataluña, Mas no debería presentarse a la reelección. “Uno puede acumular algunos fracasos en la vida, pero no hacer de ello su profesión”, ha advertido dejando claro que “Cataluña no puede permitirse más fracasos de Mas”. “O hace una revisión muy radical de su estrategia, o lo mejor que podría hacer es irse”, ha dejado claro.

ENTRADA DE ERC EN LA GENERALITAT, UNA “POSIBILIDAD”

En este sentido, ha analizado la propuesta lanzada este martes por ERC de entrar en el Gobierno catalán para asegurar la celebración de la consulta y ha reconocido que sería “una posibilidad” dada la falta de “solidez” y “base parlamentaria” del Ejecutivo de Mas. Pero ha señalado que, si lo que de verdad se quiere hacer es celebrar la consulta, lo que se debe hacer es “reconocer que la estrategia ha fracasado y buscar otra”.

Respecto a un gobierno de coalición entre CiU y el PSC, ha recordado que la etapa de Gobierno del PSE y el PNV en el País Vasco no fue “mala” y tampoco cuando los socialistas gobernaron en Cataluña. Sin embargo, ha asegurado que su objetivo no es “gobernar a cualquier precio” sino “ayudar a salir del atolladero”. “Yo estoy dispuesto a ayudar sin ni siquiera estar en el Gobierno, sino compartir unos criterios básicos de política”, ha apuntado.

Iceta, que ha reconocido seguir con interés el referéndum de Escocia, ha advertido además de que, sea cual sea el resultado, será utilizado por los independentistas a su favor. En caso de una victoria del 'sí' verán “revalidada” su estrategia, mientras que si gana el 'no' dirán que “allí por lo menos se ha podido votar”.