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MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

La caída de más de una decena de ramas en la capital en los últimos meses se ha cobrado ya dos víctimas mortales, una de ellas ayer en Santa Eugenia, y varios heridos, entre ellos una niña de 7 años que resultó lesionada en la cabeza, una situación que el Ayuntamiento de Madrid atribuye a “los procesos naturales de los árboles”.

La primera víctima mortal se produjo el pasado 21 de junio con la caída de un árbol de grandes dimensiones en el Parque del Retiro. Un militar de 38 años fallecía cuando una rama se desprendía de un árbol del parque situado a la altura del número 13 de la calle Menéndez Pelayo.

El 24 de junio, una rama de un árbol de gran porte se desplomó cerca de la boca de la estación de Metro de Congosto, en la misma calle Congosto, a la altura del número 64, sin causar ningún herido.

Ante la caída de las primeras ramas, el portavoz del Gobierno municipal, Enrique Núñez, se apresuró en defender el arbolado madrileño, constituido por más de 300.000 ejemplares. Entonces, habló de los procesos fitosanitarios habituales, las podas, a los que son sometidos los árboles.

El Ayuntamiento manifestó que el árbol que cayó el 21 de junio estaba sano y que la caída se había debido a una descompensación de humedad con un golpe de calor que generó el quebrado.

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La caída de ramas continuó el 3 de julio cuando un olmo de grandes dimensiones cayó sobre un autobús de la EMT en la Ronda Sur de Entrevías, en el distrito de Vallecas. Pocos días después, el 9 de julio, también se desplomó en la misma puerta del Tribunal Supremo una rama de unos 9 metros, en la calle Marqués de la Ensenada.

El 21 de julio, un enorme cedro se desplomó sobre un banco en una senda próxima a la calle Menéndez Pelayo, a la altura del número 63, lo que provocó una herida en la cabeza a una niña de 7 años, que recibió varios puntos.

Los días sucesivos, la caída de ramas continuó en la calle Pelayo, en el paseo de Recoletos, en el Paseo de la Castellana, en la calle General Álvarez de Castro, en Chamberí, entre otras zonas.

A principios del pasado mes de agosto, una rama se desplomó sobre una terraza de la céntrica calle Montera y provocó cuatro heridos leves.

El último caso se produjo la noche de este lunes cuando un anciano de 72 años fallecía después de que se le cayera una rama de grandes dimensiones en Santa Eugenia.

En el lugar del incidente, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Diego Sanjuanbenito, señaló que se estudiará el caso concreto de la rama caída en Santa Eugenia y resalto que “no han faltado trabajos de conservación” y que, de hecho, se ha podado un 60 por ciento más en esta campaña que en la anterior.

El edil aseveró que se trabaja de manera constante en las labores preventivas del arbolado ya que Madrid tiene “la fortuna y el reto” de gestionar dos millones de árboles, lo que la convierte “en una de las ciudades más arboladas del mundo”.

Sanjuanbenito explicó que las caídas de ramas “casi siempre se producen por procesos naturales de los árboles”. Estos desprendimientos se han producido en los últimos años pero la “mala fortuna” ha hecho que este lunes tuviera consecuencias fatales.