jueves, 24 septiembre 2020 11:11

Acoger las emociones de la pareja con cáncer, clave para sobrellevar juntos la enfermedad

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

La lucha contra el cáncer se hace menos dura si se tiene el apoyo incondicional de la pareja, y esto se logra a través del refuerzo de la empatía, la escucha atenta, la flexibilidad y, sobre todo, preguntando al afectado cómo se siente y cuáles son sus miedos y preocupaciones en lugar de evadir hablar de ello, según ha informado la psicooncóloga de MD Anderson Cancer Center Madrid, Marta de la Fuente.

En ocasiones, la pareja “no pregunta al paciente cómo se encuentra debido al sufrimiento que esa respuesta puede causarle, o porque piensa que no quiere hablar de su enfermedad, sin embargo en la mayoría de los casos el afectado está deseando hacerlo”. La doctora ha hecho hincapié en la importancia de “no suponer e interpretar cómo se siente la pareja enferma y preguntar sin miedo”.

Según ha explicado a Europa Press, en el momento en el que el paciente transmite sus miedos e inseguridades a su pareja, como eso genera mucho sufrimiento al escuharlo, la otra persona tiende a bloquearlas con expresiones como “no digas tonterías” o “no pienses en eso”, ha lamentado la experta.

Hay que evitar esto, tratando de acoger las emociones, de modo que cuando el paciente exprese sus miedos o angustias se le escuche de tal manera que la otra persona se sienta comprendida. “Es normal que te sientas de esta forma”, “debe ser muy duro lo que estas viviendo”, ha agregado.

Las principales preocupaciones del paciente con cáncer con respecto a su pareja son la separación, el sufrimiento de su pareja, no estar a la altura de las circunstancias (“tengo que ser un ejemplo”), ser débil y que su pareja también lo sea, no saber cómo responder ante esas situaciones, y, la más importante, la dependencia física y psicológica de sus parejas, ha explicado De la Fuente.

Asimismo, los pacientes piensan en la muerte y les angustia pensar en la soledad de la otra persona si llega ese momento, a menudo sufren miedo a la desfiguración física y a cómo eso puede llegar a afectar a su esposo/a, a la ruptura a nivel de relaciones sociales y, si hay hijos, existe en ellos la inseguridad de no poder cuidarles como antes, ha añadido.

TIPOS DE PACIENTE: EL QUE PIENSA EN ÉL Y EL QUE EMPATIZA CON LOS SUYOS

Según la experta, hay dos tipos de pacientes que se enfrentan psicológicamente de modos distintos al diagnóstico de cáncer. Los primeros “adquieren el rol de víctima y solo piensan en ellos, en su enfermedad, y creen que los demás tienen que adaptarse a ellos”.

Los segundos, en cambio, se centran en “intentar a agradar a las personas de su alrededor (pareja, familiares y amigos) y empatizan mucho con su sufrimiento”. “A veces acuden a la consulta porque piensan que su pareja lo está pasando mal”, ha matizado.

En cuanto a cómo afecta el diagnóstico al funcionamiento en el día a día de la pareja, “en la mayoría de los casos hay mayor unión entre las dos personas”, ha asegurado De la Fuente. Algunas parejas están a punto de separarse y cuando surge la enfermedad se dan cuenta de lo mucho que se valoran, y de que los problemas que les estaban llevando al divorcio eran “pequeños baches que podían solucionarse fácilmente”.

Sin embargo, en casos en los que enterarse de la patología y de sus consecuencias da lugar a un distanciamiento, “el principal factor reside en la falta de comunicación, debido a la dificultad para ser flexibles o llegar a acuerdos”, ha señalado añadiendo que otro de los problemas es el asociado a las dificultades que, dependiendo del tipo de diagnóstico, presentan la pareja a la hora de mantener relaciones sexuales”.