Compartir

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Al entender el secreto de la regeneración de las colas de los lagartos, los investigadores pueden ser capaces de desarrollar formas de estimular la regeneración de extremidades en los seres humanos. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, está un paso más cerca al descubrir la “receta” genética de la regeneración de la cola del lagarto, que puede consistir en la utilización de la cantidad correcta ingredientes genéticos.

Un equipo interdisciplinario de científicos utilizó herramientas moleculares de nueva generación y análisis de ordenador para examinar los genes que se activan en la regeneración de la cola en este clado. El equipo, cuya investigación se publica este miércoles en 'Plos One', estudió la regeneración de la cola del lagarto verde ('Anolis carolinensis'), que cuando se ve atrapado por un depredador, puede perder su cola y luego volver a hacerla crecer.

“Los lagartos, básicamente, comparten la misma caja de herramientas genética que los humanos –afirma el autor principal del trabajo, Kenro Kusumi, profesor en la Facultad de Ciencias de la Vida de la ASU y decano asociado de la Facultad de Artes Liberales y Ciencias–. Los lagartos son los animales que pueden regenerar apéndices enteros más estrechamente relacionadas con los seres humanos. Descubrimos que activan al menos 326 genes en regiones específicas para la regeneración de la cola, incluyendo genes implicados en el desarrollo embrionario, la respuesta a las señales hormonales y la cicatrización de heridas”, detalla.

Otros animales, como las salamandras, los renacuajos y los peces, también pueden regenerar sus colas, con un crecimiento sobre todo en la punta. Durante la regeneración de la cola, todos encienden genes en lo que se llama la 'vía Wnt', que se requiere para controlar las células madre en muchos órganos, como el cerebro, los folículos capilares y los vasos sanguíneos. Sin embargo, los lagartos tienen un patrón único de crecimiento de tejido que se distribuye a lo largo de la cola.

“La regeneración no es un proceso instantáneo –explica Elizabeth Hutchins, estudiante graduada en el programa de Biología y coautora molecular y celular del trabajo en la ASU–. De hecho, los lagartos necesitan más de 60 días para regenerar una cola funcional. Los lagartos forman una compleja estructura regeneradora con células en crecimiento en los tejidos en distintos sitios a lo largo de la cola”.

“Hemos identificado un tipo de célula que es importante para la regeneración de los tejidos”, subraya Jeanne Wilson-Rawls, coautora y profesora asociada de la Facultad de Ciencias de la Vida de la ASU. “Al igual que los ratones y los seres humanos, los lagartos tienen células satélite que pueden crecer y desarrollarse en el músculo esquelético y otros tejidos”, concreta esta investigadora.

“Mediante el uso de tecnologías de próxima generación para secuenciar todos los genes expresados durante la regeneración, hemos desbloqueado el misterio de los genes que son necesarios para que la cola de lagarto vuelva a crecer –resalta Kusumi–. Siguiendo la receta genética para la regeneración detectada en lagartos y, a continuación, aprovechando esos mismos genes en células humanas, puede ser posible hacer que vuelva a crecer cartílago nuevo, músculo o incluso médula espinal en el futuro”.

Los investigadores esperan que sus hallazgos ayuden a llevar a descubrimientos de nuevos enfoques terapéuticos para lesiones de la médula espinal, reparar defectos de nacimiento o tratar enfermedades como la artritis.