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MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamamiento para poner fin a las agresiones que sufren los profesionales sanitarios que trabajan en zonas de conflicto o con crisis humanitarias y ha denunciado que en los países de África occidental afectados por el virus del ébola se están produciendo amenazas que pueden condicionar la labor asistencial que están llevando a cabo.

Con motivo del Día Mundial de la Atención Humanitaria que se celebra mañana martes, 19 de agosto, este organismo de Naciones Unidas recuerda que cualquier tipo de agresión constituye una violación del derecho fundamental a la salud.

En este sentido, ha mostrado su preocupación por las amenazas y el acoso al que se están viendo sometidos los profesionales sanitarios de África Occidental como consecuencia del brote epidémico (que ha afecta actualmente a Guinea Conakry, Liberia, Sierra Leona y, en menor medida, a Nigeria), y denuncian que sufran cualquier tipo de rechazo y estigmatización “a pesar de asumir riesgos personales para tratar de ofrecer una asistencia médica esencial”.

“Los médicos, enfermeros y demás personal sanitario han de poder llevar a cabo su labor humanitaria para salvar vidas sin sufrir amenazas o situaciones violentas o de inseguridad”, ha defendido Margaret Chan, directora general de la OMS.

Sobre todo, según ha añadido el director del Departamento de Gestión de los Riesgos de Emergencias y Respuesta Humanitaria de este organismo, Richard Brennan, porque tales ataques “afectan gravemente al acceso a la asistencia sanitaria, priva a los pacientes de tratamiento e interrumpen las medidas de prevención y control que se adopten contra enfermedades contagiosas”.

Igualmente, han denunciado los ataques contra el personal y centros sanitarios que se están produciendo en otros países como Siria, Sudán del Sur y Gaza, donde también están teniendo dificultades para desempeñar sus labores esenciales fuera de las zonas en guerra.

Mientras que en Pakistán o Nigeria, los profesionales encargados de la vacunación contra la poliomielitis, la mayoría mujeres, han sido un blanco continuo de agresiones.

En el marco de su liderazgo para la coordinación de la respuesta sanitaria en emergencias internacionales, la OMS está colaborando con los países afectados para registrar, prevenir y responder mejor a estos incidentes.