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MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Una nueva estrategia diseñada por investigadores de la Universidad Rockefeller, en Nueva York, Estados Unidos, aprovecha el poder de los anticuerpos ampliamente neutralizantes contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) junto con una combinación de compuestos que inducen la transcripción viral con el fin de atacar los reservorios latentes de células. El 57 por ciento de los ratones tratados así no presentó un rebote viral en la sangre tras concluir el tratamiento.

Aunque el VIH se puede suprimir con eficacia mediante medicamentos antirretrovirales, resurge en el momento en el que se detiene la administración de fármacos. Los reservorios latentes de células infectadas por el VIH, invisibles al sistema inmunológico del cuerpo e inalcanzables por los productos farmacéuticos, hacen que la infección se recupere después de terminar el tratamiento.

“Es la primera vez que se ha encontrado una combinación de agentes para evitar el rebote viral en un modelo animal”, afirma Michel C. Nussenzweig, responsable de un laboratorio sobre Inmunología Molecular en Rockefeller. Los laboratorios de Epigenética Inmune Celular y Señalización y de Genética Molecular e Inmunología, en Rockefeller, participaron también en este estudio, cuyos resultados se publican este jueves en la revista 'Cell'.

Los problemáticos reservorios de células latentes infectadas por el VIH se desarrollan muy temprano en las infecciones, posiblemente incluso antes de que las pruebas puedan detectar la presencia del virus, y las terapias con medicamentos actuales no son capaces de matar las células latentes. “El depósito latente sigue siendo el principal obstáculo para la curación de la infección por VIH-1”, subraya Nussenzweig, profesor e investigador del Instituto Médico Howard Hughes, en Chevy Chase, Maryland, Estados Unidos.

“Nuestro hallazgo sugiere que los anticuerpos podrían desempeñar un papel importante en la interrupción de la creación y el mantenimiento del reservorio latente, que se cree que es un paso necesario para la curación de los pacientes de VIH-1”, agrega este científico, cuyo laboratorio ha trabajado durante varios años en los anticuerpos ampliamente neutralizantes, un subconjunto recientemente descubierto de anticuerpos con una capacidad inusualmente alta de reconocer el VIH a pesar de la habilidad del virus de mutar rápidamente.

Los anticuerpos ampliamente neutralizantes han demostrado ser una gran promesa para el tratamiento de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana en modelos de ratones y monos con el VIH. Pero esta terapia tiene el mismo problema que afecta a otras estrategias terapéuticas: cuando se deja de administrar, el virus resurge.

En contra de lo que cabría intuir, la clave del éxito en este caso fue combinar anticuerpos ampliamente neutralizantes con inductores virales, compuestos que hacen a los virus latentes volverse activos mediante la promoción de la transcripción de su ADN. La idea es eliminar la invisibilidad del reservorio latente mientras se ataca simultáneamente el virus.

Más de la mitad de los ratones que recibieron anticuerpos ampliamente neutralizantes junto con un cóctel de tres inductores virales no registró ningún rebote viral, incluso tres meses y medio después de su última inyección. Los anticuerpos ampliamente neutralizantes solos o, incluso, en combinación con un único inductor viral, no tienen este efecto, ni tampoco las combinaciones de medicamentos antirretrovirales e inductores virales que se han intentado en el pasado.

Los investigadores dicen que la razón por la que los anticuerpos ampliamente neutralizantes pueden haber tenido éxito donde los medicamentos tradicionales han fracasado es por su capacidad de aprovechar directamente el poder del propio sistema inmunológico del cuerpo mediante los receptores Fc, que se producen en una amplia variedad de células de ataque del sistema inmunológico y las ayudan, precisamente, a dirigirse a la infección.