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El Gallinero del Palacio de Boadilla podrá ser restaurado gracias a las aportaciones que la Asociación Amigos del Palacio está recaudando. Para poder participar con esta causa se pueden hacer donaciones que van desde los 10 euros hasta una cifra máxima de 5.000 a través de la página web www.todosaunacrowdfunding.es, en el proyecto “El Gallinero del Palacio de Boadilla”. El pago se realiza vía PayPal, con cualquier tarjeta de crédito. Además también se puede colaborar adquiriendo los productos que la Asociación ha sacado como abanicos, imanes o marcapáginas. 

El objetivo es recaudar 50.000 euros de los cuales ya se han conseguido más del 90%. Tan solo quedan 5 días para poder ser partícipe de la restauración de un bien cultural como es este Gallinero. Una vez pasados esos 5 días se pueden realizar donaciones con un ingreso bancario.

El Gallinero

Este monumento se compone de un singular conjunto de edificaciones que forma parte del conjunto monumental del palacio del Infante D. Luis de Borbón. En planos antiguos se le denomina “Gallinero” aunque su uso pudo ser para alojar los animales exóticos que coleccionaba el Infante, es decir, un Pabellón de Aves, capricho arquitectónico que obedece a una costumbre al uso en el siglo XVIII. El edificio principal, donde se alojaban las aves en compartimentos ordenados en torno al patio central, es de planta originalísima formada por un polígono regular de dieciséis lados. Se conecta con otro edificio en forma de “T” que debía ser para el cuidado de las aves. A pocos metros se encuentra otro pequeño edificio que debió de ser utilizado como vivienda de guardeses. Son piezas únicas ya que en pocos palacios españoles se conservan.

Se encuentra junto al Palacio del Infante y el Convento de las Carmelitas, lo que lo sitúa en un lugar privilegiado e histórico con vistas al campo, otro de los tesoros de Boadilla del Monte. Las dependencias del Gallinero mantienen una relación con el palacio, su orientación es idéntica, su materialidad, la portada de jambas y dintel de su edificio extremo dejan patente su similitud con todo el conjunto y otras edificaciones asociadas al Palacio, como los dos puentes de piedra, la aducción de agua del arroyo de los Fresnos, el estanque y el depósito-noria con edificaciones de labor en la zona noreste y el depósito de agua con la fuente ornamental en la explanada, que constituyen una unidad y ejemplo de implantación de este formidable palacio, cuyo valor patrimonial indiscutible no debe limitarse al edificio principal, sino extenderse a esta totalidad de edificaciones e ingeniería asociadas al mismo.

Actualmente se encuentran abandonados, vandalizados y en avanzado proceso de ruina. En los últimos años se han deteriorado cada vez más, han perdido la mayor parte de la techumbre y han desaparecido piezas originales, como las rejas de hierro de las ventanas. El peligro de derrumbe puede ser inminente si no se interviene.