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MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

El verano es la época del año en la que se registran más traumatismos faciales y los niños son los más propensos a sufrirlas debido a que aumentan sus actividades al aire libre y por tanto el riesgo de caídas es mayor, según ha avisado la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM).

Por este motivo, los expertos han destacado la importancia de que se preste “mucha atención” a los menores, ya que, en la mayoría de los casos, los accidentes se producen en trayectos cortos en los que se opta por no poner el casco al niño cuando monta en bicicleta o no ponerle el cinturón en el coche.

“En los meses de verano se realizan más actividades al aire libre y deportes para los que no se está preparado ni acostumbrado, lo que incrementa el riesgo de caídas. Los riesgos son mayores en niños puesto que son más difíciles de controlar y es más probable que se caigan de la bicicleta o resbalen en el bordillo de la piscina donde es frecuente que corran descalzos”, ha explicado el doctor de la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Quirón de Barcelona, Juan Antonio Hueto.

Otro factor que influye en esta época son los accidentes de tráfico, y, por ello, el experto ha aconsejado utilizar los sistemas de protección homologados para cada edad.

LAS FRACTURAS MAXILOFACIALES SUELEN AFECTAR A NIÑOS DE 8 Y 10 AÑOS

Los traumatismos más frecuentes en la población infantil implican fractura nasal, de pómulo y mandibular, así como heridas. En concreto, un informe elaborado por el Hospital de Cruces de Bilbao señala que la mayor incidencia de fracturas maxilofaciales en niños se encuentra entre los 8 y 10 años. Asimismo, en menores de cinco, son más habituales en la zona de la órbita y el hueso frontal y, a partir de esa edad, en el maxilar y la mandíbula.

Por otro lado, un estudio estadounidense, publicado en abril en 'Journal of Craniomaxillofacial Surgery', ha comprobado que en niños más pequeños son frecuentes las fracturas orbitales, especialmente por caídas o atropellos, y a edades más mayores (cerca de los 18 años) son más habituales las fracturas mandibulares en mayor medida provocadas por agresiones.

“El baño en piscinas o en otros lugares puede resultar peligroso, no sólo para los niños, sino para todos aquellos que en algún momento dado se descuiden o se lancen de cabeza al agua, ya sea en este tipo de recintos o en otros como lagos o acantilados. Para prevenirlos, es recomendable utilizar el calzado adecuado y bañarse sólo en lugares autorizados y de los que se conozca su profundidad”, ha comentado Hueto.

En adultos, el doctor del servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Torrecárdenas de Almería, Fernando Espin, ha informado de que las causas más frecuentes de los traumatismos faciales son los accidentes de tráfico, las agresiones y los accidentes deportivos o casuales.

Según este especialista, la incidencia por accidentes de tráfico ha disminuido en los últimos 20 años, gracias a las medidas preventivas encaminadas a la obligatoriedad del uso del casco y a la concienciación sobre el uso del cinturón de seguridad. “Nosotros recomendamos el uso de cascos integrales que cubran toda la cara siempre. También, es importante el uso de protectores en determinados deportes”, ha apostillado.

ATENCIÓN PROFESIONAL

En caso de traumatismo facial, el presidente de SECOM, Javier González, ha destacado la importancia de “no retirar” el casco si ha sido por accidente de motocicleta e inmovilizar al paciente en posición horizontal.

Además, advierte, la atención prestada por un cirujano oral y maxilofacial es “fundamental”, ya que es quien “mejor “conoce la anatomía de la cara y los tratamientos especializados necesarios para no dejar secuelas tanto estéticas como funcionales”.

“Finalmente, en niños es muy fácil que este tipo de traumatismos puedan pasar desapercibidos por lo que es muy recomendable que, tras la primera atención, pasen por la consulta del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial para descartar problemas mayores”, ha zanjado González Lagunas.