Compartir

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El Gobierno español busca un representante de alto nivel que acuda en nombre del Estado a las tomas de posesión de los presidentes latinoamericanos, tarea que desde 1996 asumía el Príncipe de Asturias y que hoy como Rey no podrá continuar.

La ceremonia de traspaso del mando presidencial –así se denominan formalmente– más inminente es la del nuevo presidente panameño, Juan Carlos Varela, que asumirá el cargo el próximo 1 de julio. El Ejecutivo baraja la posibilidad de que sea el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien acuda en representación de España, informan a Europa Press fuentes diplomáticas.

Pero la apretada agenda del jefe del Ejecutivo dificulta que pueda ser él quien acuda a todas las ceremonias. Después de Varela en Panamá, el reelegido presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, asumirá el mando el 7 de agosto. En Brasil, siempre se hacen el 1 de enero, y este año hay elecciones presidenciales.

Lo que el Gobierno tiene meridianamente claro es que en las tomas de posesión de los presidentes latinoamericanos España tiene que estar representada por una autoridad de alto nivel, que esté por encima del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, añaden las mismas fuentes.

Si se descarta al jefe del Ejecutivo, la lista de posibles candidatos se reduce (de menor a mayor precedencia) a la vicepresidenta del Gobierno, los presidentes del Consejo General del Poder Judicial; Tribunal Constitucional; Senado y Congreso; y el Rey Don Juan Carlos.

POCAS AUSENCIAS

Desde 1996, Don Felipe asistió a todas y cada una de las tomas de posesión de los presidentes iberoamericanos salvo raras excepciones, como fue el caso de la asunción del mando presidencial por el venezolano Nicolás Maduro en abril de 2013.

En aquella ocasión, la división del país y el clima de violencia que se generó como consecuencia del ajustado resultado electoral –no reconocido por la coalición opositora de Henrique Capriles– pesó en la decisión de no enviar al Príncipe de Asturias, que fue sustituido por el presidente del Congreso, Jesús Posada.

Don Felipe también se ausentó de la toma de posesión del presidente de Honduras Porfirio Lobo en 2010, en protesta por el golpe de Estado que depuso al antecesor de Lobo, Manuel Zelaya.