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MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

Los genes que aumentan el riesgo de desarrollar esquizofrenia también pueden aumentar la probabilidad de consumir cannabis, según revela un nuevo estudio dirigido por el 'Kings College' de Londres, en Reino Unido, publicado este martes en 'Molecular Psychiatry'.

Estudios previos han identificado una relación entre el consumo de cannabis y la esquizofrenia, pero no ha quedado claro si esta asociación se debe a que el cannabis aumenta directamente el riesgo del trastorno. Los nuevos resultados sugieren que parte de esta relación se debe a genes comunes, pero no descartan una relación causal entre el consumo de cannabis y el riesgo de esquizofrenia.

“Los estudios han mostrado consistentemente una relación entre el consumo de cannabis y la esquizofrenia. Queríamos explorar si esto es debido a una causa y efecto directos o si pueden compartir genes que predisponen a los individuos tanto al consumo de cannabis como a la esquizofrenia”, afirma el autor principal de este trabajo, Robert Power, del Instituto de Psiquiatría del 'Kings College'.

El cannabis es la droga ilícita más consumida en el mundo y su uso es más habitual entre las personas con esquizofrenia que en la población general. La esquizofrenia afecta a aproximadamente a una de cada cien personas y los individuos que consumen cannabis tienen aproximadamente el doble de probabilidades de desarrollar el trastorno.

Los síntomas más comunes de la esquizofrenia son los delirios (falsas creencias) y alucinaciones auditivas (oír voces). Aunque se desconoce la causa exacta, una combinación de factores físicos, genéticos, psicológicos y ambientales puede hacer que la gentetenga más probabilidades de desarrollar el trastorno.

Estudios previos han identificado una serie de variantes de riesgo genético asociadas con la esquizofrenia. El nuevo análisis incluyó a 2.082 individuos sanos, de los cuales 1.011 habían consumido cannabis, y a los que se les midió el perfil de riesgo genético, es decir, el número de genes relacionados con la esquizofrenia que poseía cada individuo.

Los investigadores de este estudio, realizado en colaboración con el Instituto de Investigación Médica de Queensland, en Australia, encontraron que las personas genéticamente predispuestas a la esquizofrenia fueron más propensas a consumir cannabis y lo tomaron en mayores cantidades que los que no presentaban genes de riesgo de la esquizofrenia.

“Sabemos que el cannabis aumenta el riesgo de esquizofrenia. Nuestro estudio no descarta esto pero sugiere que también es probable que exista una asociación en la otra dirección, es decir, que una predisposición a la esquizofrenia también eleve la probabilidad de consumir cannabis”, señala Power.