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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Tomás Miguel Madina Echevarría, detenido esta madrugada en Galdácano (Vizcaya) por presunta pertenencia y colaboración con ETA, tuvo como último responsable directo al que fuera jefe de los comandos de la banda, Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, 'Ata', que fue detenido el 20 de mayo de 2010 y cumple una condena de cadena perpetua en Francia, según ha informado el Ministerio de Interior.

Madina Echevarría es considerado un miembro 'legal' (no fichado) de la banda, experto tirador. Hasta ahora sólo había sido detenido en 1989 por lanzar cócteles molotov contra un concesionario de vehículos de Galdácano.

El presunto terrorista ha sido detenido esta madrugada en su domicilio por agentes de la Guardia Civil, en una operación que continúa abierta y en la que no se descartan nuevas intervenciones. Los agentes han registrado su domicilio y están practicando otros en la provincia de Vizcaya.

La Guardia Civil ha llevado a cabo esta detención tras las investigaciones realizadas sobre la desarticulación del comando legal armado Otazua, en marzo de 2011, responsable de dos asesinatos y diversas acciones terroristas mediante la utilización de explosivos. Una de las personas asesinadas por este comando fue el inspector del Cuerpo Nacional de Policía Eduardo Puelles García, el 19 de junio de 2009.

Además, el análisis de inteligencia ha determinado la presunta implicación del detenido en una conspiración para asesinar al entonces lehendakari Patxi López, y a su consejero de Interior, Rodolfo Ares Taboada, precisamente durante la conmemoración del primer aniversario de la muerte de Puelles.

Según las investigaciones de la Guardia Civil, el comando Otazua contó para ello la participación de Madina Echevarría, experto cazador y tirador, que además habría sido adiestrado en el uso de arma larga, fusil con mira telescópica. Se cree que el adquirió esta práctica durante el servicio militar que realizó en el Cuerpo de Infantería de Marina.

Sin embargo, la cita concertada entre el detenido y los miembros legales del comando Otazua para asesinar a estas personalidades no llegó a producirse por problemas en las comunicaciones orgánicas entre ETA y sus miembros en territorio español, según los investigadores.