Quantcast

Feria del libro 2014: 'Los últimos pasos de John Keats', una novela para disfrutar este verano

Ángel Silvelo, funcionario y escritor, presenta este martes 'Los últimos pasos de John Keats', una lectura totalmente recomendable para este verano. La presentación tendrá lugar en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías. Casa de Fieras de El Retiro a las 19:00 horas.

Sinopsis

Keats llegó a Roma como la única solución que sus amigos encontraron para frenar a la tuberculosis que poco a poco se apoderaba de él. Un invierno más en Londres sería su final, le dijeron. Una sentencia que, unida a su falta de medios económicos, le empujaron a dejarse llevar por ese ímpetu de sincera amistad costeada por todos ellos y por los admiradores con los que contaba el poeta. Sin embargo, él mejor que nadie conocía que esa solución no solo significaba realizar el viaje a Italia, sino que además era la ruptura definitiva con su amada Fanny Brawne, con quien mantuvo una relación tan corta como intensa y tortuosa; una historia de amor que la directora neozelandesa Jane Campion retrata muy bien en su película Bright Star. Pues bien, a pesar del contrasentido que suponía su marcha y la separación de Fanny, Keats había adivinado hacía tiempo que su maltrecho estado de salud, le hacía sentirse incapacitado para vivir el amor con la intensidad que Fanny le reclamaba. Y en algún sentido, tal y como apunta Cortázar en Imagen de John Keats, el poeta se dio cuenta que ya no era de este mundo y necesitaba buscar su propio refugio.

Eso fue Roma para Keats, una ciudad que se le apareció como en un sueño, envuelta en un manto difuminado bajo una tenue niebla. Roma: milenaria, provocadora, estimulante, bella y única como pocas ciudades del mundo, fue la estancia perfecta en la que el poeta tuvo aún una efímera oportunidad de disfrutar de los últimos destellos de su vida; corta, pero entregada a la causa de la poesía. Sin embargo, y a pesar de verse acorralado por las contradicciones que le atormentaban tanto a su espíritu como a su existencia, aún fue capaz de llegar a disfrutar de algunos momentos de ilusión incontenida, como si todo fuese un deseo dentro del mejor de sus sueños. En su lecho del segundo piso de la Cassina Rosa, número 26, aledaña a la Piazza di Spagna, imaginó otra vida, esa que su día a día no le permitió saborear, y cual náufrago que va a la deriva en mitad de la noche, inició su particular viaje al averno con el soporte del doctor James Clark y su amigo Joseph Severn, que primero le acompañó a Roma, y después lo asistió en el calvario que tuvo como meta su muerte. No obstante, si quisiéramos dar fe del heroísmo con el que Keats afrontó los días postreros de su enfermedad, solo nos haría falta pararnos a leer su famoso epitafio: “Aquí yace Uno/ cuyo Nombre estaba escrito en el agua”, o esa otra manifestación pre mortal en forma de sollozos líricos cuando exclama: «¡siento crecer las flores sobre mí!», mientras tumbado sobre su lecho de muerte, la única visión del mundo que le era permitida en ese momento era la visión del techo de su habitación.

Comentarios de Facebook