Compartir

Admite que el presidente de la CE puede no ser Juncker aunque gane el PPE según la normativa

BARCELONA, 23 (EUROPA PRESS)

El candidato del PP a las elecciones europeas del 25 de mayo, Miguel Arias Cañete, ha afirmado este viernes que no piensa por ahora en ser comisario europeo tras los comicios sino que está centrado en su trabajo como candidato, y ha pedido que socialistas y populares trabajen unidos a partir del lunes para construir una nueva Europa.

En una conferencia-coloquio de Barcelona Tribuna, foro promovido por la Societat Econòmica d'Amics del País (SEBAP), 'La Vanguardia' y la Asociación Española de Directivos (AED), ha acusado a los socialistas de minar candidatos a comisario al margen de sus capacidades como hicieron en 1999 con Loyola de Palacio.

Lo ha dicho al preguntársele si su polémica con la candidata Elena Valenciano (PSOE) merma sus opciones de ser comisario, y ha reiterado que no estuvo afortunado en sus palabras, las ha achacado al cansancio de la campaña y se ha disculpado.

Además, ha hecho un símil con el tenista Rafa Nadal que juega los partidos concentrándose en cada bola, y ha asegurado que ahora su 'bola' es liderar el PP en estas elecciones con los mejores resultados: “Yo estoy en la bola de estas europeas y en ganarlas. No tengo otra bola en este momento. El que piensa en otra bola, pierde ésta y la siguiente”.

Sin embargo, asegura que no le preocupa que los socialistas hagan campaña contra él para que no sea comisario, y remarca que quien propondrá un candidato español a comisario cuando lo considere oportuno será el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy: “Que sigan disparando; cuando nombren a otro, menudo disgusto se van a llevar”, ha ironizado.

Antes, ha hecho un llamamiento a que socialistas y populares europeos trabajen juntos a partir del 26 de mayo en construir una Europa que reenganche a los ciudadanos y supere la lejanía hacia las instituciones europeas que percibe la gente: “En campaña se pueden hacer muchas tonterías, pero el día 26 hay que plantearse el futuro en serio”.

“Todos los imperios entran en decadencia, y si no queremos que Europa entre en decadencia tenemos que hacer un montón de cosas: Eso es imposible si los dos partidos no asumen su responsabilidad”, ha añadido el candidato popular, que ha esgrimido que para ser competitivos es necesario emprender un proyecto de suma y esfuerzo.

TRATADO DE LISBOA

Preguntado sobre la posibilidad de que el presidente de la CE pueda no ser finalmente ninguno de los aspirantes designados hasta ahora por los grupos europeos, ha reconocido que el Tratado de Lisboa permite que finalmente el grupo vencedor proponga un líder para la Comisión distinto al propuesto inicialmente.

Cañete ha explicado que el Tratado establece que debe haber vinculación entre el resultado político de las elecciones y la propuesta para presidir la CE, pero “no dice que sea necesariamente el que ha aparecido como candidato” hasta ahora, por lo que ha abierto la puerta a que, por ejemplo, el presidente de la CE no fuese Jean-Claude Juncker aunque ganen los populares europeos.

“Puede ser otra persona porque el tratado no lo impide”, ha continuado el candidato del PP, que ha subrayado su afecto por Juncker y ha negado que una decisión de este tipo pudiera defraudar a los ciudadanos porque, a su juicio, al final el presidente de la CE seguiría siendo miembro de la fuerza más apoyada por los europeos.