Compartir

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

La Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE congregará a cerca de 40 artistas desde este miércoles hasta el próximo 15 de septiembre en CentroCentro de Madrid, un tiempo en el que se reconocerá y difundirá la obra de artistas con algún tipo de discapacidad o de quienes encuentren en ella su inspiración.

El eje propuesto para esta V Bienal es la diversidad humana y el cuerpo humano como hilo conductor, en la que la diferencia se convierte en una cualidad del ser y la discapacidad en un potencial, según han explicado este martes durante la presentación la coordinadora de la Bienal y jefa del departamento de Cultura y Ocio de Fundación ONCE, Mercè Luz, así como los comisarios de la exposición, Miguel Cereceda y Giuletta Speranza.

Entre los nombres que destacan en esta edición se encuentran Jaume Plensa, Marina Abramovic, Miguel Barceló, Juan Muñoz, Cristina García Rodero o Daniel Canogar, entre muchos otros.

En esta muestra, que se incluye en el circuito de PHotoEspaña 2014, un 56 por ciento de los participantes tienen discapacidad. Entre ellos, se encuentran José María Cano, junto a su hijo Daniel Cano, que parece síndrome de Asperger; Luis Pérez-Mínguez, fotógrafo con discapacidad física que ha sido reconocido como uno de los artistas de la denominada movida madrileña; o el joven Víctor Meliveo, fotógrafo y videoartista con discapacidad visual.

La muestra se complementará con un programa de actividades paralelas, como talleres, mesas redondas, ciclos de artes escénicas (danza, cine y teatro) y proyecciones de películas, con colaboración con el Centro Dramático Nacional, la Academia de Cine y la Casa Encendida.

Como novedad, se desarrollará en la Sala Cambio de Sentido de la Fundación ONCE la exposición paralela de un proyecto fotográfico de Koen Suidgeest, 'Costuras a flor de piel'.

El artista audiovisual Daniel Canogar ha hablado sobre su pieza durante la presentación, la cual recibe el nombre de 'Caudal' y para la que ha recurrido a piezas sacadas de “escombros y contenedores”, las cuales tienen “un pasado y una memoria”. Después de rescatar estos elementos de su destrucción, el artista los limpió y los reutilizó. En esta obra, el artista muestra como “la vida fluye y se deja fluir”, y también cómo “la vida se va con demasiada” ligereza.