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MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Elena Poniatowska, Premio Cervantes 2013, ha donado a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un manuscrito, la primera edición de su libro 'Noche de Tlatelolco' y la pulsera identificativa que su padre llevó durante la Segunda Guerra Mundial.

La escritora y periodista ha guardado este legado, que en parte ha sido desvelado durante el encuentro que ha mantenido con los medios la mañana de este lunes, horas antes de este acto, acompañada por el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle.

Según ha explicado Poniatowska durante este acto –la segunda de sus intervenciones esta semana en Madrid, apenas dos días antes de recibir el Premio Cervantes–, estos tres elementos permanecerán guardados diez años, hasta el 21 de abril de 2024, en la caja de seguridad número 1.515.

El más especial de ellos es la pulsera de latón que su padre, Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski, llevó puesta como símbolo de identificación durante la Segunda Guerra Mundial. “La pulsera es muy humilde, tiene mucho que ver con él, un hombre bueno, un buen pianista y un buen padre de sus hijos”, ha manifestado emocionada la escritora.

Respecto a la primera edición del libro 'Noche de Tlatelolco', en el que aborda la masacre del 2 de octubre de 1968 en México, la escritora cuenta que se trata de una edición especial, porque el Gobierno la censuró, lo que se convirtió en un aliciente en su día para provocar la compra, según recuerda.

En cuanto al manuscrito, plasmado en “papel revolución”, Poniatowska ha bromeado y ha señalado que de esta forma se verá lo “feo” que se hacía con los árboles.

De nuevo acompañada por siete de sus diez nietos, la escritora ha manifestado la emoción que siente por dejar su legado al lado de la caja en la que también depositó su legado José Emilio Pacheco, fallecido el pasado 26 de enero.

LAS VOCES DE PONIATOWSKA

En el acto, el director de la institución, Víctor García de la Concha, ha entregado a la escritora y periodista una llave simbólica y un certificado acreditativo.

Durante su intervención, García de la Concha ha señalado que esta cámara acorazada es un lugar “mágico” en el que algún guardia de seguridad asegura haber escuchado el ruido de una máquina de escribir, que probablemente es la que en su día dejó Nicanor Parra.

Dentro de un tiempo, señala el director del Cervantes, serán las voces de Poniatowska lo que se escuchará entre los muros de la sede del Instituto, las que dio vida en sus páginas una mujer que describe como “revolucionaria”.

De esta forma, se cumple un año más la tradición por la cual los nuevos premios Cervantes, en vísperas de recoger el máximo galardón de las letras en español, ceden al Instituto algunos objetos relacionados con su trayectoria vital o profesional.

Así, la Caja de las Letras guarda legados de todos los premios Cervantes desde 2006 -Antonio Gamoneda, Juan Gelman, Juan Marsé, José Emilio Pacheco, Ana María Matute, José Manuel Caballero Bonald y Nicanor Parra- además de Francisco Ayala, premio Cervantes 1991.

También custodia legados de otras destacadas personalidades de la cultura en español como Carlos Edmundo de Ory, Antoni Tàpies, Alicia Alonso, Luis García Berlanga, Margarita Salas, Cristóbal Halffter, Manuel Alexandre, Carmen Balcells, Nuria Espert y Víctor Ullate.