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Evita pronunciarse sobre ceses de los responsables del despliegue aunque el DAO de la Policía se comprometió a depurar responsabilidades

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha admitido este jueves que “parece que sí hubo fallos de coordinación” en el dispositivo policial desplegado durante el 22M y ha añadido que ese fallo, “que se produjo”, evitó que la Policía diese la respuesta adecuada a los violentos. Se trata de la primera vez que desde el Ministerio del Interior reconocen errores en la actuación policial durante los incidentes registrados el sábado al término de las denominadas Marchas de la Dignidad que se saldaron con un total de 67 policías heridos.

El ministro, que ha eludido referirse a la posibilidad de que se vayan a llevar a cabo ceses de los responsables de ese operativo, ha insistido en varias ocasiones en no desviar el foco de la responsabilidad de los incidentes registrados, en alusión a los grupos violentos que agredieron a los policías. “A mi me gustaría que no perdiéramos de vista que ha podido haber fallos operativos, previsiblemente los ha habido, pero eso no quita el foco de dónde se debe poner”, ha dicho.

“Va a parecer al final que, por un fallo de coordinación, se produjeron esos hechos. El fallo operativo, que se produjo, hizo que no tuviera la respuesta adecuada cosa que lamentamos, pero insisto, no vayamos a confundir la causa con las consecuencias”, ha reiterado.

El director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, se comprometió este miércoles con los sindicatos policiales a depurar responsabilidades si se demuestra que hubo fallos, pero prefirió esperar a finalizar la investigación interna abierta por la Policía sobre este asunto para decidir. Según dijo, las conclusiones de sus pesquisas estarán listas en un plazo de 10 días. Fernández Díaz también se ha referido a esa información reservada en curso, pero ha ido más allá al asumir que hubo fallos.

Desde los sindicatos y los agentes antidisturbios acusan a sus responsables de haberles dejado abandonados y estar sometidos a órdenes caóticas en la calle. Además denuncian que siempre se cuestione sus intervenciones. Por ello piden los ceses del Comisario General de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona; el comisario Jefe de las UIP, José María Ruiz Igusquiza y el jefe de la UIP en Madrid, el inspector jefe Francisco Javier Virsea, persona de confianza de Villabona.

ESPAÑA NO NECESITA OBSERVADORES

Sobre la presencia de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el ministro ha negado que esta circunstancia llevase a los responsables policiales a dictar instrucciones diferentes a las habituales, es decir, que no se limitó la respuesta policial por la presencia de estos agentes internacionales.

“En absoluto. España es un Estado de Derecho, si hay un país donde se está ejerciendo el derecho de reunión con naturalidad es España por lo tanto necesitamos pocos observadores internacionales. Sólo faltaría que hubiéramos dado órdenes a la Policía para quedar bien ante los señores de la OSCE”, ha enfatizado el ministro quien ha manifestado su deseo de que “ya que han venido, informen de esos violentos y esa panda de vándalos que se manifestaron después de las Marchas”.

Fernández Díaz, que ha hecho estas declaraciones en el acto de toma de posesión del nuevo responsable de la Guardia Civil para la Comunidad de Madrid, ha descrito a estos como “bárbaros” y ha advertido de que “no son una minoría”, sino “más que de un centeneras de personas con una intención clara de hacer daño, de atentar gravemente contra la seguridad ciudadana”.

Según ha afirmado, su Ministerio ya tenía información de que grupos extremadamente violentos y radicales venidos desde distintos puntos de España “vendrían con intención de manifestarse con actitudes violentas y eso motivó el dispositivo policial con más de 1.500 agentes”.

Fernández Díaz no ha querido secundar las palabras de este jueves del Director General de la Policía, Ignacio Cosidó, quien habla de una “escalada de violencia” que busca “desestabilizar el sistema democrático y Estado de Derecho”.

“Yo no voy a entrar en calificativos, son personas que han actuado con extrema violencia con tácticas de kale borroka y guerrilla urbana”, ha replicado el ministro quien al ser preguntado acerca de la vinculación de estos grupos con el terrorismo, ha eludido responder por prudencia. “Me tengo que callar, incidentes como los de sábado tenemos que tratar que no se repitan”, ha sentenciado.