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Reclama un sistema basado en los ciudadanos y censura que otras CCAA se pueden permitir “privilegios” que son “impensables” para Baleares

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

El presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, ha insistido este lunes en Madrid en exigir un nuevo sistema de financiación que garantice los mismos servicios públicos a todos los ciudadanos vivan donde vivan. “Todos lo mismo y, quien quiera sauna, que se la pague”, ha reivindicado en su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press.

Ante una nutrida representación del Gobierno, entre los que se encontraba el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, Bauzá ha desgranado su reivindicación de una reforma del modelo de financiación autonómica que prime la igualdad de los ciudadanos en un acto patrocinado por Banco Popular, Aqualogy, DKV, Telefónica, Altadis y KPMG.

El presidente balear ha comparado el sistema de financiación con un club en el que unos socios pagan las cuotas pero tienen acceso limitado a los servicios y, sin embargo, otros socios “pagan menos y reciben más”, incluso “taquilla y toalla”. “Pues todos lo mismo y quien quiera sauna, que se la pague”, ha defendido insistiendo en que los servicios públicos que reciben los ciudadanos deben ser los mismos “viva donde viva cada persona”.

Bauzá ha explicado que, en el nuevo modelo, el objetivo es “no ser menos que nadie y tampoco más que nadie”, y esto se logra teniendo claro que el dinero es para los ciudadanos y no para los territorios. Con este objetivo se ha unido a los presidentes de la Comunidad Valenciana y Murcia, para trabajar en una propuesta que “ayude a España” con “lealtad y principio de solidaridad”.

A su juicio, el consenso es posible porque “cosas más difíciles se han conseguido”, pero para ello hay que “trabajar, invertir horas” y considerar variables “objetivas”. “Si ponemos como punto básico y protagonista al ciudadano, es mucho más fácil que consigamos el acuerdo”, ha reiterado censurando que el actual sistema fue fruto de un acuerdo entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y Cataluña. “Y los demás nos repartimos los restos”, ha lamentado.

BALEARES CUMPLIRÁ EL DÉFICIT DE 2013

En su discurso, el presidente de Baleares ha esgrimido los logros conseguidos desde que preside la comunidad autónoma y ha advertido de que cuenta con muy poco margen para reducir los gastos y “el problema está en los ingresos”. Como ejemplo ha puesto el déficit público, que ha anunciado que, “salvo sorpresas mayúsculas”, Baleares cumplirá con el objetivo de 2013.

“Estamos cumpliendo nuestros objetivos. Y eso nos da cierta legitimidad a la hora de efectuar ciertas reclamaciones”, ha sostenido en su reivindicación de una nueva financiación, recordando que Baleares es una de las comunidades que aportan neto al Estado y sin embargo está por debajo de la media en financiación.

En este marco, ha eludido adelantar si considera solidarios los modelos del País Vasco y Navarra, y ha insistido en que no debe haber comunidades que estén por debajo de la media de financiación “y sientan que sus esfuerzos máximos no se ven reconocidos”.

Lo que sí ha rechazado es que algunos, defendiendo a su comunidad autónoma, “pongan en riesgo el conjunto de España”. Preguntado directamente por Cataluña, ha sostenido que todas las autonomías deben tener un planteamiento “inclusivo”, algo que es “complicado” si “uno en vez de quedarse en la mesa quiere salir”.

OTRAS CCAA SE PERMITEN PRIVILEGIOS

Según ha esgrimido, se trata de “romper el status quo” de la actual financiación autonómica, “injusta, opaca e interpretable”. “A mis ciudadanos no les puedo pedir más esfuerzos, estamos al límite -ha advertido–. Otras comunidades se pueden permitir privilegios para nosotros impensables, inasumibles”.

En esta línea, no ha ahondado en la propuesta del comité de expertos para la reforma fiscal, pero ha reivindicado que se permita a las comunidades “seguir gestionando” tanto sus ingresos como sus gastos, por lo que ha pedido al Estado que sea sensible con esta aspiración.

Además, ha alabado el plan de pago a proveedores del Ejecutivo y ha recordado que cuando llegó al Gobierno la deuda era de más de 1.600 millones de euros, con 240.000 facturas de proveedores sin pagar. “Hoy en día nuestros proveedores cobran y estamos en disposición de cumplir la ley de morosidad”, ha celebrado.