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Avisan de que liquidar estas nueve vías costaría 5.000 millones al Estado, y abogan por fusionarlas en una empresa pública

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

Las grandes constructoras aseguran que ya dan por perdido un importe de 1.799 millones de euros en las nueve autopistas de peaje que están en concurso de acreedores y en riesgo de quiebra, de las que estas empresas son actualmente titulares.

Esta pérdida corresponde a los desembolsos de capital realizados en las vías y en la atención al servicio de la deuda que acumulan. Las empresas ya no esperan recuperar este importe sea cual sea la solución que el Gobierno decida dar a estas vías.

Por ello, la asociación defiende que en ningún caso la solución que se dé a este problema supondrá un rescate para el sector, según aseguró su presidente, Julián Núñez.

Las constructoras concesionarias de las autopistas en problemas aseguran que, adicionalmente, la Administración les debe 473 millones de euros por las modificaciones incluidas en los proyectos de construcción de las vías.

Además, afirman que pueden tener que abonar 2.217 millones por las expropiaciones de los terrenos sobre los que se construyeron las vías, uno de los motivos de su quiebra junto con la caída de los tráficos por la crisis.

El presidente de Seopan asegura que en el plazo de un mes el Gobierno dará una solución al problema de estas diez autopistas de peaje, para la que analiza dos alternativas, integrarlas en una sociedad pública o bien abordar su “liquidación ordenada”.

Las constructoras abogan por que la solución pase por la constitución de la sociedad pública, al considerar que se trata de la “mejor opción para el interés general”, pues no supondría coste alguno para las arcas públicas.

Por contra, avisan de que la eventual liquidación de la decena de autopistas supondría para el Estado unos 5.000 millones de euros.

Asimismo, Seopan avisa de que también provocaría un enfrentamiento judicial de las principales empresas del sector con el Gobierno, “al que reclamarían todos los importes puestos en las vías” y que “duraría varios años”.

Además, advierte de que liquidar sociedades concesionarias de autopistas “cerraría el país” a inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras, para promoción de infraestructuras, y ocasionaría un “daño a la imagen de España ante la inseguridad jurídica que generaría”.

Aunque, según el presidente de Seopan, aún no hay una decisión tomada entre las dos posibles soluciones, el Gobierno y el sector siguen trabajando en el proyecto de constitución de una empresa nacional de autopistas.

SOCIEDAD 100% PÚBLICA.

En este sentido, detalló que el Ejecutivo actualmente sopesa controlar el 100% del capital de esta empresa, en vez de ceder el 20% de las empresas actualmente concesionarias de las autopistas como esta previsto en un principio. De esta forma, se busca evitar que Bruselas rechace el proyecto por considerar que suponga ayuda de Estado.

Según Núñez, las concesionarias de las vías aceptarían no contar finalmente con el 20% de la sociedad siempre que la solución final fuera acordara.

Esta eventual empresa nacional de autopistas integraría a nueve empresas concesionarias que suman 748 kilómetros de autopistas, más de una quinta parte (el 22%) de la red, y una deuda financiera de 3.600 millones de euros.

Se trata de la radiales de Madrid, la vía que une la capital con el aeropuerto de Barajas, la Madrid-Toledo, la Ocaña-la Roda, la Cartagena-Vera y la Circunvalación de Alicante.

“Esperamos que en breve plazo se cierre una solución acordada, que no cueste dinero a los españoles y que sea la mejor para el interés público”, indicó Julián Núñez en rueda de prensa, para después manifestar que espera esta resolución en el plazo de un mes.