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La banda inicia el 21 de febrero una gira española que visitará una quincena de ciudades

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

“El rock es una forma de vida, no un estilo de música”, recalca a Europa Press el guitarrista de Sôber, Alberto Bernardini, reflexionando sobre la salud del género y de alguna manera avisando así de las inevitables intenciones futuras de la banda madrileña, que este 11 de febrero publica un nuevo álbum titulado 'Letargo'.

Para Bernardini, “la crisis acentúa al rock”, lo que provoca que “en los malos momentos surjan mejores grupos y se hagan mejores discos”. Además, añade que “el rockero lo es para toda la vida, aunque cmabie de trabajo o se tenga que vestir con traje”. “El rock es una actitud”, apostilla mientras sus compañeros de banda asienten.

Una vez determinado el contexto, 'Letargo' supone el regreso de Carlos Escobedo (voz y bajo), Antonio Bernardini (guitarras), Manu Reyes (batería) y Jorge Escobedo (guitarras), los cuatro miembros de Sôber, tres años después del regreso triunfal que supuso 'Superbia' en 2011 tras siete años separados.

“Es más guitarrero, aunque también cargado de muchas melodías. Hemos querido que tuviera esa agresividad y ese poderío que Sôber tiene en directo”, destaca Carlos Escobedo, quien además recalca que “hay que hacer discos cuando te lo pide el cuerpo, no por estrategias ni demás factores”. “Y 'Letargo' tiene mucho sentido en nuestra carrera”, apostilla.

Después de señalar que ya han despachado 1.000 copias de este nuevo trabajo en preventa, Carlos Escobedo señala a la fidelidad del público como una de las claves del éxito de la banda. Además, añade que desde su reunión en 2011 han visto también “gente muy joven en las primeras filas”, otro dato sin duda relevante.

Por eso en este punto tercia el otro guitarrista, Jorge Escobedo, para afirmar que “la chavalería se engancha con el rock más que nadie, pues es la que más necesidad tiene de ver en mundo, de conocer, de formarse, y para eso el rock eso es perfecto”.

GIRA DE PRESENTACIÓN

Al hablar de los conciertos se aprecia en el cuarteto cierta ansiedad por volver a pisar el escenario y volver a la carretera, primero por una gira española que arrancará en Zamora el 21 de febrero y que visitará Guadalajara, Sevilla, Málaga, Madrid, Mallorca, Santander, Bilbao, Murcia, Valencia, Segovia, Ourense, Zaragoza y Barcelona (también estarán en el festival Viña Rock).

Después será turno, según avanza Jorge Escobedo, de “seguir conquistando Latinoamérica, que es un mercado muy potente”. “Pero no está siendo fácil, porque hemos ido a México en cuatro ocasiones, por ejemplo, pero hay que ir cada cuatro o cinco o seis meses para que no se olviden de ti”, indica.

Siempre manteniendo un férreo control sobre todo lo relacionado con la banda, desde por supuesto las canciones hasta el merchandising o el último y más aparentemente insignificante detalle. “Llevamos 20 años de carrera y queremos controlarlo todo en todo momento para que no se desvirtúen nuestros movimientos. Hacemos el pan, lo probamos y lo vendemos”, sentencia Antonio Bernardini.