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Durante muchos años estuvieron los empresarios madrileños esperando la licencia de apertura de su comercio en Madrid. Miles de trabas y obstáculos burocráticos que les impedían abrir un negocio. Ahora el eterno debate y la lucha entre las asociaciones de empresarios y el Ayuntamiento de Madrid parece resolverse con la nueva Ordenanza para la Apertura de Actividades Económicas que está preparando el gobierno regional.

El Tribunal Supremo puso punto y final el pasado diciembre a la antigua Ordenanza de Licencias del ex presidente Alberto Ruiz-Gallardón, cuya peculiaridad era la creación de las ECLUs, Entidades Colaboradoras en la gestión de Licencias Urbanísticas. Este sistema se encargaba de tramitar y certificar las documentaciones sin tener que encargarse el Ayuntamiento de ello. En la sentencia se declaraba la nulidad de los artículos que hacen referencia a las ECLUs “estas entidades no tienen competencia del Ayuntamiento de Madrid y no tienen cobertura legal suficiente”.

Asimismo, la sentencia llegaba a declararlo inconstitucional, “el particular debe necesariamente acudir a la Administración para solicitar la licencia que le faculte para la implantación, desarrollo o modificación o cambio de las actividades”. Así el tribunal ponía de manifiesto que era el Ayuntamiento quien debía ocuparse del asunto de conceder licencias.

Los recursos presentados por las diferentes asociaciones de empresarios del ocio en Madrid tumbaron este procedimiento y el borrador de la nueva ordenanza del gobierno de la capital muestra muchas de las alegaciones que durante años pedían los empresarios madrileños, y que por fin ven recompensado sus esfuerzos. “Es el avance más importante” asegura Vicente Pizcueta, portavoz de la asociación del ocio nocturno 'Noche Madrid'.

MENOS COSTE Y MÁS EFICACIA

Hasta ahora se le obligaba al empresario a pasar por las ECLUs con toda la documentación y esperar a que estas entidades dieran luz verde a la licencia, que podía tardar mínimo nueve meses. La nueva ordenanza permite además agilizar los trámites presentando los papeles requeridos y firmados por los técnicos en la misma ventanilla del Ayuntamiento de Madrid. Con esto el empresario consigue abrir provisionalmente, sin pagar las elevadas tasas de los entes privados tan sólo a la espera de que se resuelva el silencio administrativo.

De esta forma se integra en la ordenanza la declaración responsable del ciudadano, donde el Ayuntamiento de Madrid confía en que la documentación que presenta el empresario que quiere abrir su negocio esté bien y cumpla todos los requisitos. Todo esto antes de comprobarlo. “Una ciudad como Madrid necesitaba estar a la altura del resto de Europa y esto es un ejemplo de que cuando quieren los políticos, pueden hacerlo bien”, afirma Vicente Pizcueta.

Con este nuevo procedimiento de doble cauce que pone en marcha el Ayuntamiento de Madrid se da un paso adelante en reducir los costes económicos, las trabas burocráticas y el tiempo que se tardaba en conceder la licencia de apertura de un negocio. Los empresarios celebran que al fin se les haya escuchado y desde la asociación 'Noche Madrid' califican esta nueva Ordenanza para la Apertura de Actividades Económicas como “trascendental”, aunque hayan tardado cuatro años en ponerse al nivel de la normativa europea.