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LA HAYA, 28 (Reuters/EP)

El exlíder del Ejército serbobosnio, el exgeneral Ratko Mladic, se ha negado a reconocer la autoridad del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), al que ha definido como un tribunal “satánico” durante la vista celebrada este martes en el juicio por genocidio contra el exlíder serbobosnio Radovan Karadzic.

“No reconozco a este tribunal. Es un invento de la OTAN. Es un tribunal satánico”, ha afirmado Mladic, en el momento en el que debía hacer su juramento o promesa como testigo de la defensa de Karadzic. Después de que el tribunal le informara de que podía ser acusado de desacato, el exgeneral ha pedido que le trajeran su dentadura postiza y ha comenzado la vista.

Mladic, que fue el general que lideró a las fuerzas militares serbobosnias durante la guerra de Bosnia (1992-1995), está acusado junto a Karadzic, que era el líder político serbobosnio, de haber ideado y ordenado la masacre de más de 8.000 musulmanes bosnios en Srebrenica en julio de 1995.

Con aspecto frágil, Mladic, que ahora tiene 71 años, ha sido llamado al juicio por petición de Karadzic, para testificar en contra de su voluntad en este proceso contra el líder político serbobosnio.

Los dos acusados están siendo juzgados en procesos separados bajo la acusación de haber ideado y ejecutado una conspiración para llevar a cabo una 'limpieza étnica' en Bosnia en contra de los musulmanes bosnios y los croatas para crear un estado íntegramente serbobosnio tras la independencia de Bosnia de Yugoslavia.

La guerra de Bosnia, que fue parte del proceso de desintegración de Yugoslavia, terminó con un acuerdo de paz firmado en Dayton en 1995 después de que los bombardeos de la OTAN obligaran a los líderes serbobosnios a sentarse a negociar.

Karadzic tenía una lista con seis preguntas que quería formularle a Mladic, centradas en su conocimiento sobre la masacre de Srebrenica y el asedio de Sarajevo y sobre la información que el entonces jefe del Ejército serbobosnio le transmitió.

Se prevé que Karadzic argumente que no tenía ningún plan conjunto con Mladic y que desconocía lo que hacía el general, por lo que no podría ser considerado responsable de la que fue la mayor matanza en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

“NO DESEEO TESTIFICAR”

Durante la vista de este martes, Mladic ha dado la misma respuesta a cada una de las preguntas. “No puedo ni deseo testificar porque perjudicaría a mi salud y prejuzgaría mi propio caso”, se ha limitado a señalar, antes de solicitar que se leyera una declaración de siete páginas que escribió la tarde anterior y que los jueces no han querido que fuera leída.

La vista ha terminado en poco menos de dos horas y Mladic ha aprovechado para saludar a su antiguo jefe cuando ha pasado junto a él. “Gracias, Radovan. Lo siento, estos idiotas no me dejan hablar. Defienden a la OTAN”, ha afirmado, mientras le hacía gestos a Karadzic.

Minutos antes, el abogado de Mladic, Branko Lukic, les ha comunicado a los jueces que la mala salud del exgeneral, consecuencia de una serie de infartos, le han dejado parcialmente paralizado, lo que ha derivado en lagunas en su memoria que le impedirían distinguir la ficción de la realidad.

Karadzic y Mladic fueron acusados oficialmente de crímenes de guerra tras el final de la guerra de Bosnia, que acabó con la vida de unas 100.000 personas, pero lograron estar huidos de la justicia durante más de una década. Los dos podrían ser condenados a penas que van hasta la cadena perpetua si fueran sentencias por crímenes contra la humanidad y genocidio.