martes, 29 septiembre 2020 22:41

La 'maldición judicial' de la privatización de la Sanidad madrileña

La historia de Fernández-Lasquetty con la privatización de la Sanidad madrileña, no es nueva. Sus dos predecesores – Juan José Güemes y Manuel Lamela – han dado cuenta de los 'efectos secundarios' de llevar a cabo un plan similar en la gestión sanitaria en la Comunidad de Madrid.

Durante los últimos años, ser consejero de Sanidad madrileño ha entrañado un riesgo añadido: el de terminar 'sacrificado' bajo el peso del 'NO' a la privatización de hospitales, o salpicado en un proceso judicial acusado de haber cometido cohecho.

La última víctima, Javier Fernández-Lasquetty, tan sólo ha ocupado el cargo algo más de tres años, la mayoría de los cuáles ha sido el centro de una polémica muy unida a la autonomía que hoy preside Ignacio González. 2012 supuso un punto de inflexión para él, en octubre se anunció el 'Plan Lasquetty', que incluía un recorte del 7% en Sanidad a consta de externalizar servicios en los hospitales públicos o la imposición de tasas para recetas expedidas en los centro de salud.

Sin embargo, Fernández-Lasquetty sabía que iba a ser una tarea muy complicada. Dos de sus predecesores han tenido que caminar hacia los juzgados envueltos en la polémica por intentar aplicar medidas muy similares.


LA PRIVATIZACIÓN ARRASTRÓ A GÜEMES A LOS JUZGADOS

Juan José Güemes también se vio forzado a dimitir como consejero, en este caso, por “motivos personales”. Lo cierto es que mientras ocupó ese cargo, llevó a cabo la primera fase de la privatización de varios hospitales, entre ellos, el de la Infanta Elena (Valedemoro), el Rey Juan Carlos (Móstoles), y el Hospital de Torrejón de Ardóz.

Tres nombres que serán muy difíciles de olvidar para Güemes. En junio de 2013, él junto a otras ocho personas (entre ellas el también exconsejero Manuel Lamela) fueron imputados acusados de cohecho y prevaricación.

Según el auto del juez, tanto Güemes como Lamela habrían “intervenido en las adjudicaciones a empresas con un accionariado opaco”, y añadía que esas empresas “se han beneficiado de dichos acuerdos para después contratar los servicios de anteriores consejeros de Sanidad como Güemes y Lamela, responsables políticos de la adjudicación a los que imputa en unión de Capio, Ribera Salud y Unilabs”. Es decir, ambos adjudicaron la privatización de esos hospitales a empresas, que tras dejar sus cargos, contrataron sus servicios

En esta ocasión, con Lasquetty como consejero, la privatización de los hospitales se adjudicaron a Ribera Salud, Sanitas y HIMA San Pablo, una de ellas – Rivera Salud – concesionaria valencia implicada en la trama en la que están imputados Güemes y Lamela. 

MANUEL LAMELA Y LAS “SEDACIONES IRREGULARES” DEL SEVERO OCHOA

La maldición del puesto no llegó sólo de los intentos de privatizar hospitales. Manuel Lamela fue el centro de otro escándalo durante su etapa al frente de la cartera de Sanidad. El 22 de marzo de 2005, Lamela aseguró que 25 pacientes del Hospital Severo Ochoa de Leganés murieron bajo una “sedación irregular, no indicada o en exceso” sin el consentimiento de sus familiares.

Sin embargo, otra vez, un tribunal le quitó la razón a la Comunidad de Madrid. En enero 2007 un auto judicial afirmó que la acusación que lideró el – por entonces – consejero, no podía demostrarse

Lamela no dimitió, pero no tardó mucho en abandonar el cargo por orden de la expresidenta Esperanza Aguirre. En junio de 2007 dejó la cartera, para ocupar la Consejería de Transportes.

EL RETO DEL NUEVO CONSEJERO: RECORTAR SIN PRIVATIZAR Y SIN EURO POR RECETA

Con la privatización de la Sanidad bajo tierra tras la decisión del TSJM, parece que Ignacio González podría dar por concluido un capítulo interminable. 

Ahora le toca a Javier Rodríguez comenzar de cero, pero sobre todo, elaborar un plan que permita ahorrar el 7% de recorte en el presupuesto con el que el presidente de la comunidad pretende seguir recortando el déficit, teniendo en cuenta que la Justicia tumbó otra de sus reformas estrella: el euro por receta.