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Agentes de la Policía Nacional española, en colaboración con la Policía Nacional y la Gendarmería francesas, han desarticulado una organización asentada en Francia y España, presuntamente dedicada a la captación de mujeres sudamericanas para su posterior explotación sexual en diferentes ciudades francesas.

La operación se ha saldado con la detención de seis personas en España, los principales responsables de la organización (cinco ciudadanos españoles y otro ciudadano ruso), en virtud de Órdenes Europeas de Detención dictadas por las autoridades galas.

En concreto, se trataba de una organización con dos núcleos, uno de ellos asentado en España, en diversas localidades de las provincias de Barcelona y Gerona, y el otro en Francia. Primeramente, una investigación permitió desmantelar una organización de proxenetas, establecida en Versalles, deteniendo en Francia a siete personas e identificando a veintiocho mujeres presuntas víctimas de dicha organización.

Los datos obtenidos entonces sobre este grupo llevaron hasta otra red, dedicada a la explotación sexual de mujeres sudamericanas, asentada principalmente en España y a la identificación de sus principales responsables, comenzando así la labor de la Policía española

La parte de la organización establecida en España se encargaba de reclutar a las mujeres en sus países de origen, normalmente a través de anuncios en Internet. Una vez que estaban en Francia, organizaban un 'tour sexual' con ellas por diferentes ciudades francesas, en las que prestaban los correspondientes servicios sexuales.

También era la que anunciaba los servicios sexuales a través de sitios de Internet publicados en diferentes ciudades y departamentos franceses. Las mujeres, que desconocían el idioma francés, estaban completamente a merced de la organización, de la que dependían absolutamente para todo.

Además, ejercían a modo de secretaría, recibiendo las llamadas de los clientes y acordando con ellos las citas con las mujeres, reservando los hoteles en los que tendrían lugar los encuentros sexuales y organizando la logística necesaria para el viaje y el alojamiento de las víctimas.

En este sentido, cambiaban de forma periódica los hoteles utilizados para los contactos sexuales, con el fin de evitar que se descubriera que el verdadero uso que se estaba dando a las habitaciones era el ejercicio de la prostitución. También cambiaban con frecuencia los números telefónicos de contacto, utilizando infinidad de tarjetas prepago con el fin de evitar ser detectados por la Policía.

Por último, también se encargaban de recaudar los beneficios que las víctimas de la red obtenían a cambio de sus servicios. Dicho dinero era enviado a través de diversas empresas de envío de dinero a personas relacionadas con la organización criminal residentes en España.

De este modo, la organización pretendía despistar a la Policía y desviar su atención de los verdaderos beneficiados con el trabajo de las víctimas. Hasta la fecha, se ha podido acreditar el envío de alrededor de 800.000 euros por parte de las mujeres a distintos miembros y colaboradores de la organización en España.

DETENIDOS EN ESPAÑA

La Magistrada francesa de Enlace en Madrid facilitó los contactos entre las autoridades judiciales españolas y las francesas, emitiendo estas últimas siete Órdenes Europeas de Detención y Entrega de los miembros de la organización asentados en España. Finalmente los investigadores españoles localizaron y detuvieron a seis personas en las localidades barcelonesas de Matadepera (2) y Castellar del Vallés (2), y en Girona (2); quedando pendiente de detención el séptimo investigado.

Además, se procedió al registro de cuatro domicilios y una asesoría en diferentes localidades catalanas en los que se han intervenido más de 70 teléfonos móviles, con número de abonado español y francés; gran cantidad de tarjetas prepago de telefonía móvil; diverso material informático; 13.600 euros en efectivo; numerosas joyas y bolsos de prestigiosas marcas; y abundante documentación relacionada con la investigación.

En la operación han participado la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras y la UCRIF de Barcelona, además de la Oficina contra la Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional y la Gendarmería francesas, así como los Oficiales de Enlace de ambos países.