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El vecino del Raval no tenía pulso cuando lo atendió el SEM en plena calle Aurora

BARCELONA, 8 (EUROPA PRESS)

Los agentes de los Mossos d'Esquadra tardaron al menos 15 minutos en reducir al empresario del Gaixample Juan Andrés Benítez, que murió horas después de la reducción ante su casa del Raval la noche del 5 de octubre, según se desprende de las declaraciones como testigos de sanitarios del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ante la juez que investiga el caso.

Según han explicado a Europa Press fuentes judiciales, los cuatro sanitarios que han comparecido este viernes como testigos han ratificado en el Juzgado de Instrucción 20 de Barcelona el relato que ya ofrecieron en sede policial, donde aseguraron que al llegar a la calle Aurora atendieron primero a una agente y luego prestaron asistencia a Benítez, porque a este todavía lo estaban reduciendo.

La agente –una de los ocho mossos imputados en la causa– había sufrido supuestamente una agresión por parte del empresario y aseguró que éste le había mordido, aunque según han explicado a la juez los médicos lo único que se encontraron es un enrojecimiento en el cuello.

Fue un cuarto de hora después cuando los agentes avisaron a los sanitarios de que Benítez estaba inconsciente, y acudieron al coche policial donde lo habían metido los mossos, y allí se encontraron con que el empresario estaba esposado y no tenía pulso.

El SEM sacó a Benítez del coche policial y le practicó técnicas de reanimación durante media hora aproximadamente y consiguieron recuperar sus constantes vitales durante unos siete minutos; el empresario murió horas después en el Hospital Clínic de Barcelona.

La abogada de la acusación popular que representa a la Asociación Catalana para la Defensa de los Derechos Humanos, Laia Serra, ha explicado en una atención a los medios tras las declaraciones de los testigos que una de las cosas que más le preocupa es que se confirme que los mossos pidieron a testigos “que borrasen las imágenes” tomadas de la detención.

ACUSACIÓN POPULAR

Según ha explicado, la querella que presentaron el 21 de octubre por la que fueron aceptadas como personación en la causa atribuye a estos agentes un presunto delito de asesinato o en su caso de homicidio –porque “faltan datos” para concretar la tipología–, además de falsedad documental.

La presidenta de la asociación, Marion Hohn, ha asegurado que tienen una “preocupación especial” por los maltratos que puedan cometer los agentes de las fuerzas de seguridad, de ahí su personación en la causa.