lunes, 28 septiembre 2020 11:26

Las familias españolas ahorran en flores, lápidas y esquelas

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

Las familias españolas han tenido que optar por enviar menos coronas de flores a sus fallecidos, por lápidas más pequeñas o esquelas de menos módulos en los periódicos, así como por ataúdes o cajas de materiales de calidad inferior -los materiales más utilizados son aglomerado y madera– debido a la crisis, habiéndose estabilizado el precio medio de los servicios funerarios en unos 2.500 ó 3.000 euros. Mientras, las funerarias han asumido el incremento del IVA al 21 por ciento para no repercutirlo sobre las familias, según ha indicado el secretario general de la Patronal Nacional de Servicios Funerarios (PANASEF), Carlos Hurtado.

Durante la presentación de las cifras del sector convocada por Funespaña con motivo de la celebración el próximo viernes del Día de Todos los Santos, Hurtado ha indicado que “la crisis también ha llegado al sector funerario” y que los últimos meses desde la subida del IVA al 21% han sido “demoledores” influyendo en la caída de un 15% del volumen de negocio.

Hurtado ha precisado que no comprenden que “un servicio básico, público” esté gravado como una joyería, por ejemplo, y considera que “lo correcto” es que estuviera gravado con un tipo reducido, al igual que “la mayoría” de países de Europa.

“Esperamos que cuando salgamos de la crisis, el Gobierno recapacite y en un año y medio o dos años, se replantee (esa subida del IVA) para que las familias puedan pagar menos”, ha indicado al tiempo que ha expresado sus dudas sobre si el Ministerio de Hacienda reducirá o no este tipo impositivo a los servicios funerarios.

CRECEN LAS CREMACIONES, PERO NO POR LA CRISIS

Sobre la forma de entierro, Hurtado ha explicado que las cremaciones aumentan paulatinamente y han supuesto en 2012 el 30,5% frente al 65,5% de inhumaciones. Sin embargo, ha precisado que este crecimiento no se ha debido a una cuestión de ahorro por la crisis económica sino a las convicciones personales.

En este sentido, el consejero delegado de Funespaña, Alberto Ortiz, ha apuntado que en los últimos cinco años, las incineraciones han crecido más de un 2% cada año pues, mientras que en el pasado la cremación no se practicaba en España por las creencias religiosas, desde que la Iglesia lo permitió, se ha convertido en una tendencia generalizada.

Entre las tendencias del sector, Ortiz también ha destacado el crecimiento de las ceremonias laicas y de la utilización de motivos no religiosos así como el uso de las nuevas tecnologías. Además, según ha añadido, un reto es acercarse más a la sociedad a través de la personalización del servicio.

Además, ha invitado a reflexionar sobre la importancia de eliminar la “prisa” que existe en la sociedad española por terminar el acto funerario, “tan rápido” en España que “a algunos familiares no les da tiempo a despedirse” de la persona fallecida. En este sentido, ha instado a preparar con tiempo el acto de despedida que no tiene por qué ser solo triste sino que se puede convertir en un homenaje al difunto.

El sector funerario en España lo componen un total de 1.707 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas empresas (pymes), que dan empleo a 11.500 trabajadores, un 90% de los cuales tiene trabajo fijo pues se trata de un sector con una tasa de temporalidad “bastante baja”, según ha apuntado Hurtado.

Del total de estas empresas, 77 (el 4,5%) concentran el 55% del empleo en el sector y generan el 56% de la facturación. Además, Hurtado ha apuntado que se trata de un sector masculino en el que, en cualquier caso, cada vez están cogiendo más peso las mujeres (su presencia ha aumentado un cinco por ciento en los últimos años).

En 2012 fallecieron 405.615 personas, de las cuales 11.153 eran extranjeros (europeos en su mayoría). De todos ellos, un 62% tenía una póliza de seguros. Además, fue el año con más mortalidad de la última década, y las defunciones crecieron un 4,6% con respecto a 2011.