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Quiere comprobar la autenticidad de la firma de dos contratos con los que el matrimonio justifica tener medio millón de euros en efectivo

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha reclamado a las autoridades argentinas que realicen una prueba caligráfica a la supuesta marchante de arte Isabel Mackinley, que aseguró que cobró 1.500 dólares por figurar en dos contratos de mediación y compra-venta de cuadros con los que el extesorero del Partido Popular (PP) Luis Bárcenas y su mujer, Rosalía Iglesias, justificaron unos ingresos en efectivo de casi 560.000 euros.

En un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el juez amplía por sexta vez la comisión rogatoria cursada a las autoridades argentinas y les pide que la testigo realice un “cuerpo de escritura” al objeto de “elaborar un informe pericial caligráfico referido a la firma” que aparece en estos dos contratos, que Bárcenas atribuyó a Mackinlay y cuya autoría ésta negó.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que ha realizado esta petición de ayuda judicial a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, reclama la “urgente cumplimentación” de esta diligencia teniendo en cuenta “la situación de prisión provisional” en que se encuentra Bárcenas desde el pasado 27 de junio.

FECHADOS EN 2004 Y 2006

El primer “contrato de mediación” es un escrito mecanografiado datado en Madrid el 14 de noviembre de 2004 para la venta de cuatro cuadros que habrían suscrito Iglesias y Mackinlay, llamada entonces Isabel Ardanaz, en la que aparentemente aparecía la firma de ambas. El segundo, fechado en Madrid el 19 de enero de 2006, constituye un contrato de compra-venta entre ambas por estos mismos cuadros.

Mackinlay, que testificó por videoconferencia desde Buenos Aires el pasado 8 de marzo, negó “rotundamente” que su firma fuera la que aparece en esos dos contratos, mientras que Bárcenas le atribuyó ante el juez una “enajenación mental” y anunció su intención de querellarse contra ella por falso testimonio.

En el auto por el que envió a prisión a Bárcenas, Ruz destacaba que los contratos “no reflejarían operaciones reales” y que se utilizaron “con el fin de inducir a error a los órganos jurisdiccionales y obtener el archivo de la causa respecto del delito fiscal”, atribuido a su esposa.

VIAJE EXPRÉS A ARGENTINA

Ruz también consideraba “especialmente significativo” el desplazamiento de 14 horas a Argentina que Bárcenas realizó el 16 de junio de 2011, el mismo día que el representante de su mujer, Pablo Lago, compareció ante la Agencia Tributaria alegando que no disponía de documentación porque acaba de ser designado.

Cuatro días más tarde, esta parte presentó un manuscrito con el que justificaba la adquisición de dos cuadros en 1987 y dos contratos de mediación fechados en 2004 y 2006 con los que se pretendía demostrar la venta de los cuatro cuadros. En relación con el viaje, Ruz decía que el extesorero dio “una respuesta vaga, imprecisa e incoherente” al decir que mantuvo “una reunión de negocios con tres personas pertenecientes a un importante grupo empresarial” pero sin recordar “la identidad de ninguno de los intervenientes”.

Del mismo modo, el juez destacaba como “indicio adicional revelador de la presunta conducta delictiva” de Bárcenas el hecho de que su testaferro, Edgard Patricio Bel, indicara a Mackinley que utilizara su pasaporte francés y el nombre que usaba durante su anterior matrimonio, Isabel Ardanaz, para dar una mayor “opacidad” a toda la operación.