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LA HAYA, 30 (Reuters/EP)

El presidente israelí, Simon Peres, ha afirmado este lunes que el Gobierno de Israel considerará seriamente adherirse al tratado internacional que prohíbe las armas químicas, después de que Siria aceptase destruir su arsenal químico.

Israel es uno de los seis países del mundo que no están adheridos a la Convención sobre Armas Químicas de 1997, que prohíbe la posesión de este tipo de armamento. El sábado, la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés) aprobó el proceso de adhesión de Siria al tratado.

“Estoy convencido de que nuestro Gobierno considerará esto seriamente”, ha declarado Peres en La Haya, ciudad que acoge la sede de la OPCW.

Peres ha afirmado que Siria ha decidido unirse a la convención únicamente cuando se ha visto amenazada por una intervención militar extranjera. Sin embargo, el presidente israelí ha asegurado que Israel tendrá en cuenta el llamamiento efectuado por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, en el que solicita a todos los países que firmen el tratado.

A parte de Israel, los otros países que no se han adherido a esta convención son Birmania, Egipto, Corea del Norte, Angola y Sudán del Sur.