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SEGOVIA, 28 (EUROPA PRESS)

El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ha asegurado que a sus 77 años se nota más comprensivo con las deficiencias humanas, pero que en las dictaduras mantiene el mismo espíritu crítico que mostraba cuando era joven.

“Me producen las misma indignación y el mismo rechazo que en mi juventud”, ha aseverado el autor peruano, quien ha reconocido que la edad y la experiencia es posiblemente la causa de volverse menos intransigente. También, ha admitido, sus seis nietos, con los que mantiene buena relación, le han “ablandado” en el ámbito humano.

Vargas Llosa ha participado este sábado en el Hay Festival de Segovia en un encuentro con el novelista Juan Jesús Armas Marcelo en el que han conversado sobre 'El héroe discreto', su último libro, en el que narra la historia paralela de dos personajes, Felícito Yanaqué, un pequeño empresario de Piura que es extorsionado, e Ismael Carrera, un exitoso hombre de negocios que urde una venganza contra sus dos hijos holgazanes que quieren verle muerto.

Durante la conversación, el Premio Nobel ha manifestado que no era su intención hacer de esta novela su libro más optimista, pero que quizás reflejar por primera vez padres benevolentes con sus hijos se deba a que ahora que se ha vuelto “viejo” siente más respeto hacia los mayores que antes, cuando era más severo y crítico.

Sí ha reconocido, no obstante, que deja traslucir más optimismo respecto a América Latina, que ha pasado de las numerosas dictaduras y desigualdades de los años 50 al consenso actual a favor de la democracia y en torno a la política económica abierta, así como a menos golpes armados y acciones revolucionarias, lo cual ha impulsado el progreso.

El diálogo, que se ha desarrollado en un abarrotado Teatro Juan Bravo, en el centro de la capital segoviana, ha servido para profundizar en diferentes aspectos de la novela y del contexto en que se enmarca la historia.

Sobre uno de sus protagonistas, Felícito Yanaqué, el escritor de Arequipa ha explicado que detrás de él se divisa un fenómeno interesante que vive el Perú de hoy, un territorio que ha ido mejorando, reduciendo la pobreza y en el que se ha alcanzado un consenso democrático que ha favorecido un “importante” desarrollo económico e institucional.

En este nuevo contexto que refleja, muy diferente al de otros de sus libros, han ido surgiendo las mafias como nuevas experiencias, según ha dicho el autor, que una vez se sentó a escribir vio la necesidad de construir una historia paralela, la de Ismael Carrera, lo que le permitiría “abrir el espectro social” y exhibir los niveles de esa sociedad peruana “compleja y contradictoria”.

DOS POLOS EN LA LITERATURA VARGALLOSIANA

En la literatura vargallosiana, tejer historias en paralelo o dos “polos”, como lo ha calificado Armas Marcelo, es una constante. Ello se debe, ha dicho el también autor de 'La ciudad y los perros' y 'Pantaleón y las visitadoras', a sus influencias literarias y la idea de novela como género que muestra siempre al individuo en una trama social.

“En todas trato de mostrar cómo los individuos funcionan engarzados en el contexto, que en Perú es de una extraordinaria diversidad, de múltiples estratos, lo cual crea una gran complejidad. Supongo que es también porque las novelas que más me han impresionado son las que muestran ese mural enorme que es la sociedad. Nunca he escrito una novela confinada a un solo personaje”, ha apostillado en declaraciones recogidas por Europa Press.

El novelista latinoamericano ha descartado que 'El héroe discreto' rinda homenaje al folletín, según ha cuestionado Armas Marcelo, si bien ha admitido que éste es un tipo de literatura que le ha marcado y ha recordado que el melodrama es un ingrediente fundamental en la sensibilidad latinoamericana.

Lejos de ello, su idea fue la de mostrar el heroísmo de los seres anónimos frente al de las figuras epónimas de los manuales. “Hay héroes que no llegan a la popularidad que son a quienes podemos mirar cuando nos sentimos descorazonados, son héroes genuinos que realmente muestran que hay una esperanza, razones para rechazar el pesimismo”, ha puntualizado.

Vargas Llosa, con una ingente producción literaria a sus espaldas, ha asegurado por otra parte que aún le queda mucho por escribir, que nunca le faltan proyectos sino tiempo, y ha ensalzado la importancia de “mantener las ilusiones y la pluma lista para conservar esa vocación que a uno le mantiene joven”. Entre sus proyectos, no ha descartado una segunda parte de 'El pez en el agua', publicado en 1993, en el que relata sus memorias.

Durante el encuentro, el autor ha aprovechado para reivindicar la literatura como fórmula para enfrentar la adversidad y como un escape a un mundo de imaginación y fantasía. “Con ella enfrentamos situaciones que creemos sin salida, la literatura nos permite vivir otras vidas, ir por destinos que nos convierten en aventureros, que nos hacen vivir la grandeza, o la maldad a veces”, ha expresado.

Esa magia de convertir la realidad en ficción para vivir mejor, ha añadido, ha servido como un “motor de progreso y desarrollo humano”. “Sin ello viviríamos aún en las cavernas y si la literatura desapareciera o se convirtiera en un mero entretenimiento sería una pérdida grave de ese motor”, ha zanjado.