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MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El presidente de IAG y de Iberia, Antonio Vázquez, ha defendido la fusión, que calificó de “un garantía” para la compañía y para España, y ha negado que los males de la aerolínea española estén relacionados con la operación, sino con otros factores que evidencian una necesaria reestructuración, que “debía haberse hecho hace más de 20 años”.

Entre estos factores, según el directivo, se encuentran “la base de costes poco competitiva” de la compañía, “un marco laboral con raíces de su época como compañía pública” y el hecho de que “opera en un mercado, que hasta ahora, ha decrecido”.

“La reestructuración, que tenía que haberse hecho hace más de 20 años, es una fase más en la historia de la compañía y no pilla a nadie por sorpresa. Ninguno de los males de Iberia está relacionado con la fusión y, la compañía e IAG, se alegran de que British está funcionando bien porque refuerza al grupo”, aseguró Vázquez en una entrevista a 'Expansión'.

Vázquez afirmó que el desarrollo desigual entre Iberia y la aerolínea británica tiene también su explicación en el desarrollo desigual de los dos países y de las ciudades de Londres y Madrid. “British opera en un mercado donde la crisis no existe y está reestructurada”, apuntó.

Así, recordó que “la inmensa mayoría de las compañías del Ibex han reducido oferta y tamaño en una proporción similar o superior a la de Iberia” y que la mayoría de las compañías aéreas ha ajustado su oferta ante la caída de la demanda. Además, insistió en que IAG quiere que funciones el aeropuerto de Madrid-Barajas porque “va en su propio beneficio”.

El directivo señaló que “nadie va a deshacer la fusión” y afirmó que la salida de Bankia y de El Corte Inglés del capital, que ha generado una “excelente plusvalía” por la buena evolución bursátil, “no afecta en nada a los intereses de Iberia”.

LA ESPAÑOLIDAD NUNCA HA ESTADO GARANTIZADA.

Al respecto, Vázquez aclaró que “la españolidad de Iberia nunca ha estado garantizada por la presencia de Bankia ni de nadie en el capital de IAG” y no hay una vinculación entre su presencia en IAG y en Garanair, donde si quisieran salir requerirían la autorización del 'holding'.

Según explicó, las salvaguardas garantizan que “ninguno de los 'hubs' –Londres o Madrid– crezca en detrimento del otro, ni que ninguna aerolínea crezca en detrimento de la otra, ni que los activos de IAG e Iberia puedan verse afectados por pasivos o contingencias relacionados con el fondo de pensiones de British”.

Cuestionado sobre si la marca Iberia podría desaparecer, Vázquez afirmó que IAG es un grupo con vocación multimercado y multimarca, donde unos de sus activos más importantes son sus marcas, por lo que “no tendría ningún sentido que desapareciese”.

Vázquez recordó que IAG es una compañía potente, con su sede social y fiscal en Madrid, y su sede gestora en Londres, que factura más de 18.000 millones de euros al año. “Es un grupo sólido con tres grandes puntales: Iberia, British Airways y Vueling”.

Este jueves, el 'holding' ha convocado a sus accionistas a una junta extraordinaria para someter a su aprobación los acuerdos ya anunciados para la renovación de flota de British Airways y de Vueling. También se someterá a su aprobación el nombramiento de Enrique Dupuy de Lôme, actual directivo financiero de IAG, como consejero ejecutivo.

Vázquez aseguró que Iberia se está beneficiando de las opciones generadas por los pedidos de British y de Vueling para que, cuando tenga acceso a unos ratios que permitan acudir al mercado de capitales, comprar aeronaves en condiciones mejores y en plazo.

“IAG está dando a Iberia el pulmón que necesita para sobrevivir en un momento de crisis profunda e Iberia no tiene que preocuparse por cuándo venden esas opciones, sino por ser rentable rápidamente”, apuntó.

CON LA GUARDIA BAJA.

Para el directivo, “Iberia ha estado con la guardia baja toda su vida, como cuando entró el bajo coste” y achacó a las “restriccciones sindicales” el hecho de no haberse podido mover. “Y si sigue sin moverse, se muere”, advirtió.

Por ello, reclamó “espacio y tiempo” para negociar con los sindicatos, ya que, en su opinión, “la dimensión pública desproporcionada de los asuntos internos de esta compañía lo hace todo más difícil”. “Parece que lo único que no se quiere que cambie en España es Iberia”, añadió.

Vázquez indicó que la compañía está avanzando sobre el acuerdo inicial, el de la mediación de Gregorio Tudela, que fue suscrito por el 93% de la compañía, que pone “los mínimos comunes para lograr la viabilidad de la compañía y la paz laboral”, un acuerdo que “es necesario pero no es suficiente”, por lo que se sigue dialogando.

Así, hizo hincapié en que es necesario un acuerdo final que garantice la sostenibilidad de la compañía. “Estamos en el camino, pero hay que culminarlo y me consta que hay voluntad de los colectivos para solucionarlo”, dijo.

COMPROMETIDO CON IBERIA E IAG.

Preguntado por la posibilidad de que se plantee dejar Iberia e IAG, Vázquez fue rotundo al afirmar estar “absolutamente comprometido con esta compañía”. “Es un gran proyecto y, en España, hace falta entenderlo”, señaló.

“Me dieron un doble mandato: sacar adelante la fusión y transformar la compañía para garantizar su supervivencia. Lo primero está hecho, y en lo segundo, se avanza con firmeza”, afirmó.

Vázquez reconoció que lo más amargo de este proceso es la forma en que se ha atacado a las personas y a la organización. “Se ha hecho un daño profundo en el sentimiento de la opinión pública y de las personas respecto a la compañía y eso no se lo merecen ni Iberia ni IAG”, lamentó.