Quantcast

La española Eva Franch será comisaria del pabellón de EE.UU. en la Bienal de Venecia

Storefront, la institución y espacio expositivo que Franch dirige en Nueva York, postuló con su proyecto “Criticism by Re-making”, en colaboración con la revista Praxis, y juntos convencieron a la oficina de Educación y Asuntos Culturales del Departamento de Estado de EE.UU. para representar al país en la bienal, que se celebrará del 7 de junio al 23 de noviembre del próximo año.

“Nuestra propuesta es transformar el pabellón en una oficina de arquitectura que intenta replantear lo que son los sistemas de trabajo contemporáneos, las jerarquías de poder dentro de los espacios corporativos y las oficinas alternativas”, aseguró Franch en una entrevista con Efe.

Franch, junto con Ana Miljacki (del Instituto de Tecnología de Massachusetts) y Ashley Schafer (de Praxis), darán contenido al pabellón en la bienal que tendrá lugar en los Giardini dell'Arsenale de Venecia y cuya convocatoria parte del 'pope' de la arquitectura contemporánea Rem Koolhas, quien propuso a cada país analizar cómo había introducido, filtrado y diseminado la modernidad.

“La provocación de Koolhas se titulaba 'Fundamentals' y era hablar sobre elementos irreductibles que constituyen la acumulación del espacio construido”, explicó Franch, formada en la Universidad de Princeton y en la ETS de Barcelona.

Por eso, el trío de comisarias pensó en que, si algo había distinguido a la arquitectura estadounidense era “que es el país con oficinas corporativas que está construyendo más en todo el mundo y eso es algo que empezó con el proyecto de la modernidad, a través de políticas gubernamentales pero también a través de las oficinas corporativas”, según Franch.

A través de esa política en la que lo empresarial domina y lo artístico se filtra, consideraron que “lo más vanguardista hoy en día es meterte dentro de lo corporativo e intentar cambiar o colaborar con ese espacio para producir y entender que se tiene que hacer un mundo mejor. Es la manera de mezclar lo alternativo y radical con lo corporativo”, resume la polifacética comisaria.

¿En qué se traduce esta propuesta conceptual en el pabellón? Habrá un archivo con 1.000 proyectos de arquitectura estadounidense de los últimos cien años, desde aeropuertos hasta centros comerciales, a modo de biblioteca para esta oficina-laboratorio que jugará a reinterpretarlos.

Este pabellón “va a coger cada proyecto y lo va a reexaminar, lo va a intentar romper en pedazos y entender cuál es la contribución real que podemos sacar de este proyecto para que sean capaces de entender el valor de aquello que todos ellos están ahora generando”, en palabras de Franch.

La propuesta conceptual, la llamada al pensamiento y el juego con el espacio es la especialidad de Franch y de la institución que dirige, nacida en 1982 en la escena alternativa de Nueva York y que mantiene el espíritu de ese época en la que “el rol del artista o del arquitecto o del pensador era contribuir a cambiar la sociedad”

“Es un lugar para el pensamiento emergente. Hablamos del pensamiento y no del artista, porque uno puede ser emergente a los 50 o a los 90”, explicó, a la vez que defendió que, en la sociedad del éxito, a veces es importante el fracaso.

“Equivocarse es un acierto dentro de 50 años”, aseguró quien se define como “una malabrista de un montón de bolas” que tiene que “mantenerlas todas en el aire, incluso cuando algunas están muy, muy lejos”.

Mateo Sancho Cardiel

Comentarios de Facebook