domingo, 27 septiembre 2020 6:56

María Bayo dice que “en este momento en España la cultura parece la 'maría' del cole”

María Bayo (Fitero, Navarra, 1961) se ve “atípica” en el panorama lírico, pero lo defiende a capa y espada y critica los “prejuicios” y el “carácter elitista” que se le ha dado.

Lamenta que la música clásica, la ópera o la zarzuela aparezcan muy poco en los medios de comunicación, reivindica “más minutos” de radio y televisión y demanda una “educación desde la base”.

La intérprete ha impartido un curso magistral esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander y, en una entrevista con Efe, ha repasado sus carrera y ha opinado sobre el momento que viven la lírica y la cultura en general.

Al contrario que otras niñas, María Bayo no soñaba con ser artista ni famosa y llegó a ese mundo casi por casualidad, pues su intención no era estudiar canto en el Conservatorio, sino guitarra clásica. Pero llegó tarde y no quedaban plazas en ese instrumento.

Aunque cree que ha desarrollado una trayectoria “de fondo”, esta artista tiene grabados sus triunfos en el Concurso Internacional Belvedere, de Viena, que en 1988 le dieron el espaldarazo definitivo.

A continuación vinieron otros éxitos en escenarios de todo el mundo (Salzburgo, Teatro de La Scala de Milán, el Metropolitan de Nueva York), y le otorgaron el Premio Nacional de la Música en 2009.

Sin embargo, nada de esto le ha salido gratis, y confiesa que postergar la maternidad fue uno de sus primeros sacrificios, pues ser madre joven y desarrollar una carrera como la suya no son compatibles. “Era impensable”, señala.

Y pese a que ha llegado a viajar en familia, junto a su hija de hasta que tuvo cinco (ahora tiene nueve), a partir de una cierta edad la vida itinerante ya no es posible para una niña.

“Tiene que ir al cole y no se puede llevar esta vida de gitano, como yo”, aduce la intérprete, que insiste en que la carrera lírica exige “un ritmo de vértigo”.

María Bayo comenta que en quince años pasó en casa “una semana o quince días”, y no disfrutaba vacaciones pues “había que seguir cantando”.

También sabe lo que es tener que salir a escena en los momentos más duros: la muerte de su madre se produjo cuando interpretaba en Los Ángeles la Susanna de “Las bodas de Fígaro”, y tuvo que volver a España para el funeral y regresar a esa ciudad para continuar con el espectáculo. “Ella adoraba ese personaje”, recuerda.

La lírica siempre ha sido difícil, tiene momentos de frustración y “desengaños” pero, en opinión de María Bayo, especialmente ahora es complicado dar el paso para consagrarse a ella.

Esta Premio Nacional piensa que “una gran vocación” en alguien que “adore” la música “sobre todas las cosas” podría acabar imponiéndose, pero reitera que “no está fácil”.

Tampoco fue sencillo en su época, pues ella procedía de un pueblo “de unos 3.000 habitantes” y en España “no había teatros como para empezar una carrera”, lo que le obligó a salir fuera.

“Aquí ha mejorado bastante el mundo artístico”, indica, si bien asegura que la crisis está haciendo mella en los festivales y afecta a todos los niveles del escalafón artístico, desde debutantes a grandes estrellas.

Pilar Palazuelos