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Toundra, a la conquista del Dcode 2013 en su momento “más dulce”

“Somos conscientes de que somos una moda”, señala desde un punto equidistante entre la modestia y el pragmatismo Esteban Girón, guitarrista de esta formación madrileña, alérgica a las imposturas y surgida del panorama “underground”, que presenta su tercer disco, “III”.

Su auge, opina, se explica por la misma razón que el éxito de otras bandas como los gallegos Triángulo de Amor Bizarro: “una mayor apertura de miras” entre el público español.

“Nosotros hacemos más digerible la música que se hace en la escena 'hardcore'”, añade Girón.

Empeñados en desmarcarse de las imposiciones tradicionales de la industria del ocio, incluidas sus etiquetas, avisa que lo de “post-rock”, estilo con el que a menudo se les asocia, no les dice nada. Prefieren definir su sonido como un “juego de intensidades”.

Lo suyo es discurrir por carreteras secundarias y vías alternativas y, aunque consideran necesaria la venta de música, apostaron desde el principio por permitir la descarga gratuita de su música a través de internet, una herramienta fundamental en su difusión, junto con el boca a boca.

De nada sirve calcular cuántas copias habría vendido “III” si estuviésemos en los años noventa, aquellos tiempos de “vacas gordas”, en los que solo unos pocos medios monopolizaban la prescripción de lo que se escuchaba. “A nosotros no nos habrían dado una oportunidad en ningún lado”, considera Girón.

Toundra, que actualmente completan Alberto Tocados (bajo y sintetizadores), Alex Pérez (batería) y el guitarrista David Paños “Macón”, surgió hace 6 años de la fusión de exmiembros de dos bandas, Nacen de las Cenizas y Ten Minute Man.

“Nos juntamos cuatro amigos que no sabíamos cantar, cansados de las dificultades para conseguir un buen intérprete que supiera componer y entendiera que la música tiene que respirar, que no todo es voz. Sabíamos que, estando los cuatro, esto iba a funcionar y alcanzaríamos nuestro cupo de satisfacción personal”, explica el bajista sobre el origen de uno de sus principales rasgos.

Así nació Toundra, una banda que, sin letras, homenajea en su música y en los títulos de sus discos a Led Zeppelin (en los dos últimos utilizan números como título, igual que “Mozart sus sinfonías”, apunta).

Solo querían hacer grabaciones y regalarlas en sus conciertos, pero el público respondió y empezaron a exigirse más, hasta convertir la banda “en una parte muy importante” de sus vidas.

En abril de 2008 publicaron “Toundra” junto a Red Chalk Records (Arindelle) y, posteriormente, ya junto a Aloud Music, que compartía su filosofía de distribuir música gratis por internet, “II” (2009) y “III” (2012), en el que aseguran haber alcanzado su sonido.

Desde Aloud Music les dijeron que no debían rechazar la oferta de Superball/Centuty Media y ficharon por este sello alemán para publicar su cuarto disco.

“No tienen ningún complejo a la hora de hablar del tipo de música que hacemos, algo muy importante cuando llevas tanto tiempo escuchando que qué raro es lo que hacemos, sin voz, sin estribillos”, argumentan sobre su cambio de casa.

Ese nuevo álbum, que podría llamarse “IV”, constituye ahora su prioridad. Planean grabarlo en junio de 2014 entre Andoáin (Guipúzcoa) y Madrid con los mismos productores de sus anteriores discos y en él explorarán su “carácter reivindicativo” ante la crisis.

“Nos están desmontando el Estado del bienestar sin tenernos en cuenta. Para mí, Toundra es una vía de escape enorme; sin ello no estaría en este país ni dedicándome a lo que me dedico”, confiesa Girón, hijo de un trabajador de la sanidad pública.

Fieles como siempre a sus principios, pero esta vez sin ningún tipo de complejo, Toundra se presentará el 14 de septiembre en directo y en su ciudad, dentro de uno de los mejores carteles del Dcode Fest, que incluirá a Franz Ferdinand, Arctic Monkeys, Foals, John Grant, Love of Lesbian, Amaral y L.A., entre otros.

Javier Herrero.

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