Quantcast

Andrés Suárez, de los locales de Compostela a las listas de los más vendidos

“Ver que funciona, ver que está gustando, que las críticas son buenas, y sobre todo que a pesar de la que está cayendo, tu disco es el quinto más vendido del país, hace que éste, sin duda sea el año de mi vida”, dice un agradecido Andrés Suárez en conversación con Efe.

El ferrolano, admite que en este momento vivir de la música es todo un reto, por eso se siente tan afortunado de hacer de su pasión su trabajo, tanto, que lo expresa aún con cierta incredulidad.

Su quinto disco, Moraima, es el primero en directo, ya que es como él dice sentirse más cómodo. “Yo entiendo la música así, en bares, con poca luz, con gente, sobre todo con gente… y con ron, ¡bendito sea!”, exclama entre risas.

Entre cantar y escribir, no quiere quedarse con ninguna de las facetas, pero reconoce que “ver una canción terminada no se puede comparar con nada”.

Tampoco quiere definirse con un estilo musical: “lo único que importa es que si le doy a play se me levanten los pelos del brazo” explica, algo que ha aprendido de su padre, que cada día que lo recogía del colegio en el coche y lo sorprendía tanto como con Extremoduro una mañana, Julio Iglesias a la siguiente, y Vivaldi a la tercera.

Andrés le ha puesto esfuerzo y ganas porque “si quieres vivir de la música en Pantín -su pueblo de Ferrol- lo tienes muy difícil” afirma. Por ello cogió sus maletas y se plantó en Madrid; en el metro, en la calle, lo que a día de hoy considera que supuso un golpe al ego.

“Cuando tocaba en el metro o en las terrazas y veía que la gente no se paraba, no se giraba, que tenía otras cosas que hacer, ahí es cuándo tu dices: me lo tengo que currar mucho”, confiesa.

Aunque ahora esté afincado en la capital, extraña Galicia, y dice que más de dos meses sin ver el mar, le supone ataques de pánico. “Nunca me voy a alejar de mi tierra y lo muestro en mis canciones”, reflexiona, por eso una de sus próximas metas es publicar una canción en gallego.

“Lo estoy intentando, de hecho tengo la libreta llena de palabras en gallego”, señala Suárez, que a veces en sus conciertos se arranca con temas como 'Negra Sombra' o 'Camariñas'.

Pero a parte del mar gallego, tiene en mente otro mar, más lejano. “A principios del año que viene no va a haber fuerza viva que me prohíba estar en Latinoamérica”, avanza y ya que se confiesa “alucinado” con la forma en la que allí se siente la música.

“La música en directo, la canción de autor, la respetan de una forma en la que en este país no respetamos. Allí, Serrat y Sabina, allí -insiste- son dioses; yo me he quedado alucinado”, cuenta sorprendido.Sandra Sánchez

Comentarios de Facebook