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Una exposición recorre la evolución de Gaudí lejos de su imagen más turística

El director de la Cátedra Gaudí, Juame Sanmartí, y la comisaria de la exposición, Charo Sanjuan, han coincido en destacar la oportunidad que ofrece hasta el próximo 27 de octubre esta exposición para conocer al arquitecto más allá de su “visión mediática”.

“Antoni Gaudí” es el título de la exposición que acoge el Museo de la Pasión, una antigua iglesia reconvertida por el Ayuntamiento de Valladolid en sala de exposiciones, con un contenido más amplio del que por razones de espacio se pudo disfrutar hace un año en Zaragoza.

La idea es llevar el próximo año la exposición, con un contenido adaptado a cada espacio en que se exhiba, a Alemania y a Japón, según han comentado sus organizadores en rueda de prensa.

La exposición reúne cerca de un centenar de piezas, entre planos, dibujos, maquetas, muebles o fotografías, e incluso una máscara fúnebre del arquitecto nacido en Reus (Tarragona) en 1852 y fallecido en Barcelona en 1926.

A través de estas piezas se narra la trayectoria de Gaudí de una forma alejada “de la vorágine” creada sobre el arquitecto universal, convertido en un icono turístico de tal forma que “se ha perdido un poco el respecto a su memoria”, en palabras del director.

Jaume Sanmartí ha recordado que en la década de 1970, “no hace tanto”, la obra del innovador arquitecto “estaba abandonada, no era mediático”.

La exposición pretende ofrecer un recorrido por la evolución “del Gaudí no turístico ni mediático, el Gaudí culto”, alejado del gancho “consumista” generado sobre su figura, ha subrayado Sanmartí.

Por su parte, la comisaria ha hecho hincapié en esta intención de no quedarse en “una visión superficial” sobre su figura, “para buscar el rigor y la profundidad” de una forma didáctica.

El recorrido comienza centrado en aspectos biográficos, “para desmontar mitos” como que Antoni Gaudí siempre fue “un místico”, por lo que se muestran imágenes “de un joven apuesto” que se relacionaba con la burguesía en busca de contactos para sus proyectos.

Este repaso abarca desde estos comienzos hasta su muerte atropellado por un tranvía, “como un mendigo”, pero con un entierro propio “de un rey”, ha recordado Charo Sanjuan citando crónicas de la época.

Los visitantes pueden observar algunos de los pocos dibujos que se conservan de la época de estudiante del arquitecto, maquetas como las de las conocidas Casa de la Pedrera de Barcelona o Casa Botines de León, o fotografías de cómo se fueron luego construyendo.

El Parque y la Colonia Güell, junto con las casas Milá o Batlló de Barcelona, también están presentes a través de planos, dibujos o fotografías.

La faceta del Gaudí diseñador se puede ver en sillas, puertas, colgadores, baldosas o hasta el parqué de los suelos que él mismo ideó, con un apartado final centrado en su última gran obra, la Sagrada Familia de Barcelona.

Esta obra le llevó casi cuarenta años de su vida, que en la exposición se resumen con piezas para mostrar la evolución desde que se hizo cargo del proyecto hasta su muerte.

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