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Enrique Iglesias revoluciona el “Starlite Festival” de Marbella

La actuación ha comenzado una hora más tarde de lo previsto, y con todo el público en pie, el artista ha subido a las tablas a las 23,00 horas, con un electrónico “Tonight” y una puesta en escena innovadora, con un espectáculo lumínico cargado de colorido, donde las formas geométricas acompañaban a los ritmos electrizantes y al griterío de los fans.

Ataviado con una camisa, gorra y vaqueros azules, y unas botas marrones, el artista ha interpretado éxitos como “I like how it feel”, para la que ha pedido “brazos al cielo”, seguida de la potente “Dirty dancer”, mientras su madre seguía en pie desde la zona vip el tema con las palmas y con una sonrisa de oreja a oreja.

Con el público ya incorporado a sus asientos, la actuación ha continuado con “No me digas que no”, un concierto en el que el artista no ha parado de interactuar con sus seguidores, y en el que no ha dejado de animar al auditorio a cantar, a levantar los brazos o a tocar las palmas mientras portaba el pinganillo entre los dientes.

Los primeros acordes de “Bailamos” han estado acompañados por las palmas y los vítores de los fans mientras Iglesias se dirigía a las primeras filas apartando a la seguridad para acercar el micrófono a los asistentes, que no paraban de tocarle, darle regalos y hacerle fotos.

“Estamos en Marbella, dejen a la gente hacer lo que quiera”, ha señalado.

Una de las sorpresas de la noche ha llegado cuando el cantante ha subido a uno de sus fans al escenario, un sevillano llamado Dani, que ha contado cómo su novia “cayó rendida” en su coche cuando le puso la música de Enrique Iglesias, momento en el que el artista ha llamado a ésta a subir también a las tablas.

Así, ha cantado a la pareja “Una experiencia religiosa”, canción sobre la cual ha relatado que “si no fuera por ella, no estaría aquí esta noche”, mientras el sevillano capturaba el momento con su móvil, y donde Iglesias ha servido chupitos para todos, incluidos los músicos, han brindado y le ha cedido el micrófono para cantar el estribillo al afortunado.

Iglesias ha explicado que su primera novia la tuvo con cuatro años en la Costa del Sol, la cual le “dejó el corazón roto”, y cuando vivía en EEUU todas las noches escuchaba “La chica de ayer”, de Nacha Pop, canción que ha asegurado que le “pone de buen humor” y que ha pasado a interpretar a continuación.

Durante el espectáculo han sonado éxitos como “Be with you”, “Tired”, para la que se ha cambiado de camisa y con la que ha lucido una bandera de España, o “Escape”, mientras cada vez más gente abandonaba sus asientos para acercarse al foso y saludar al cantante, que ha cerrado con un espectáculo visual.

El artista no ha dejado de sorprender, y parte del turno de bises ha tenido lugar en las gradas, donde ha cantado “Hero”, que no ha empezado hasta que todo el mundo ha elevado sus teléfonos móviles, lo que ha provocado un gran alboroto, con todo el auditorio en pie, y buscando al artista sobre sus sillas.

El broche de oro lo han puesto “I like it” y “Tonight”con los que volvió a escena al tiempo que solicitaba “brazos al cielo”, ha animado a bajar al foso “a quien quiera”, ha dado de beber, ha besado al público, ha saludado, ha tirado el micro, ha dado patadas a todos los elementos que se ha encontrado por delante o ha pinchado pelotas de goma que volaban por el auditorio.

Un final para el que todos han bailado, incluida Isabel Preysler, y que ha despedido a las 00,36 horas con los cuernos arriba tras arrodillarse por unos segundos ante sus seguidores, una actuación que deja el listón muy alto para las próximas ediciones de Starlite.

María Jesús Serrano

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