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«Ella ha sido la que ha tirado de nosotros». Lo dice Oscar Santos, padre de la pequeña Mireya, mientras la niña milagro no para de hablar y moverse por el salón de casa. Año y medio después de que fuera ingresada en estado muy grave en el Hospital 'Virgen del Puerto' de Plasencia, con cáncer de médula y varias metástasis, neuroblastoma, no solo está viva. También es muy viva. Y simpática. Con sus …