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El Ballet de Biarritz presenta una Cenicienta entre “lo real y lo imaginario”

Este espectáculo estará acompañado por la Orquesta Sinfónica de Euskadi, que interpretará la partitura de Serguei Prokofiev, con lo que recupera la fórmula clásica de “bailarines en el escenario y músicos en el foso”.

“Cendrillon” (“La cenicienta”) de Malandain recala hoy en el Festival Internacional de Santander (FIS) después de su estreno en el Kursaal de San Sebastián y su paso por Versalles.

“Los que esperen algo clásico, al primer golpe de vista puede que se sientan decepcionados, pero al final les va a gustar”, ha asegurado el coreógrafo en la presentación de este espectáculo en Santander, junto a José Caballé-Domenech, que será el encargado de dirigir a la Sinfónica de Euskadi.

Malandain ha destacado las dificultades que ha supuesto trasladar al escenario esta “actualización” de una partitura que el compositor ruso pensó para un ballet con el doble de miembros que su compañía.

Fiel a su concepto personal de la danza, en esta ocasión ha diseñado un espectáculo en el que, respetando la dramaturgia de “La Cenicienta”, prevalece el protagonismo del cuerpo de danza sobre la puesta en escena.

Con 20 bailarines sobre las tablas, Malandain ha tenido que tirar de su experiencia en coreografías anteriores basadas en esta partitura y acudir a “trucos” que ya había utilizado para superar en escena la dificultad impuesta por el número de miembros de su compañía.

Sin cambios de escenario e introduciendo personajes como los “elfos”, que acompañan al hada, una de las protagonistas de “La Cenicienta”, el coreógrafo francés ha logrado mantener la “esencia” de la historia que narra este cuento clásico, “el zapato”.

Malandain combina esto en un espectáculo “nuevo”, en el que tan solo con la luz y 300 zapatos en escena, hace que los personajes se muevan entre el mundo “real”, de la relación de la protagonista con su madrastra y sus dos hermanastras, y el “imaginario” de las hadas.

Todo ello, sin abandonar el lado “humorístico” de una partitura compuesta por Prokofiev en su etapa “madura”, en la que se refleja el “lirismo ruso” tan “típico” en este compositor, según ha reconocido Caballé-Domenech.

“En este ballet podemos ver al puro Prokofiev con una gran instrumentación, que transmite todo lo que ocurre arriba con los bailarines sobre el escenario”, ha destacado el director de orquesta, para quien poder disfrutar de un espectáculo de danza sin música “enlatada” representa algo “especial”.

Caballé-Domenech se ha felicitado por que en esta ocasión se haya acudido a una orquesta en directo para interpretar una partitura que “realmente se escribió para tener bailarines arriba y músicos abajo”, con lo que se produce “una conjunción de arte total”. “Ver un ballet con una orquesta en el foso son palabras mayores”, ha recalcado.

Después de su paso por Santander, donde el público podrá disfrutar de “La Cenicienta” del Malandain Ballet Biarritz hoy, a partir de las 20.30 horas, en la sala Argenta del Palacio de Festivales de Cantabria, este espectáculo llegará a la Gare du Midi, sede de la compañía, el próximo 6 de septiembre, dentro del Festival “Le Temps d'Aimer la Danse”.

En noviembre, recalará en el Baluarte de Pamplona, en la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Euskadi.

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