Quantcast

Prodigy hace vibrar a miles de personas en la primera noche del Dream Beach

La banda británica comenzó su espectáculo a las 23:45 horas con 22.000 personas entregadas ante un escenario con 130.000 watios de sonido, bailando al ritmo de 'Voodoo People' en el único concierto que han ofrecido este año en España.

A ésta le han seguido temas como 'Breathe', 'Firestarter' o el éxito 'Smack my beat up', momento en el que el público ha vibrado especialmente, aunque no han dejado de hacerlo durante todo el concierto, que se ha prolongado hasta pasada la una de la madrugada del sábado.

La pequeña pedanía de Villaricos ha visto aumentar sus 4.000 habitantes en época estival (400 durante el resto del año) hasta los más de 30.000 que esta noche se han dado cita allí, cifra que se doblará este sábado, según las estimaciones de la organización.

Era el Dj alemán Loco Dice, que ofrecerá más de 30 horas de música ininterrumpida en cinco escenarios simultáneos, quien abría el Festival en la tarde del viernes, cuando los “festivaleros” comenzaban a llenar el recinto habilitado.

Jóvenes de todos los rincones de España y también de otros países, especialmente de Inglaterra, ataviados con los complementos más variopintos: pelucas, gafas de sol estridentes, sombreros, máscaras y los socorridos accesorios fluorescentes que tan comunes son en este tipo de celebraciones.

Un grupo de cinco amigos de Bilbao contaban cómo habían estado ahorrando durante varios meses para venir a este Festival donde “te encuentras con gente normal, no como en muchos garitos a los que salimos habitualmente y en los que sólo se puede bailar reggaeton”, explicaba Julián, uno de ellos.

Más llamativo resultaba ver a Alejandro justo al lado de éstos, un malagueño que no podía seguir el ritmo de sus amigos, quienes saltaban incesantemente al son de la música, porque llevaba unas muletas aunque bailaba apoyándose en éstas.

Explicaba que un coche le pasó por encima hace unos días, “me fracturó el pie y me lo dejó fatal, pero ni loco iba a renunciar a esta fiesta, llevábamos mucho tiempo esperándola y yo no me la iba a perder por nada”.

También paseaba por el recinto el alcalde de Cuevas del Almanzora, Jesús Caicedo, quien orgulloso señalaba a su alrededor y decía: “ya veis la movida”.

Caicedo recordaba que en el año 1998 comenzó a celebrarse el Festival Creamfields en Villaricos, lo que fue derivando en una cita anual de los amantes de la música electrónica y consolidándose hasta convertirse en esta primera edición del Dream Beach.

Ha destacado que al margen del beneficio económico que supone para la pequeña localidad y toda la comarca del Almanzora, (en el levante almeriense), está su “satisfacción personal” por la “tranquilidad” del desarrollo de la celebración y la “ausencia de problemas”, a pesar de la concentración de gente.

En una de las barras cercanas a un escenario, un camarero de la zona nos explicaba a gritos que aunque había trabajado en varios festivales, Dream Beach ha sido el primero “de este tipo”.

“Pensé en traerme unos tapones porque no soporto esta música pero no escucharía a los clientes”, explicaba entre risas y con resignación encogía los hombros y decía: “aún me quedan muchas horas”; hasta las ocho de la mañana del domingo, en concreto. Juana Martínez García

Comentarios de Facebook