miércoles, 23 septiembre 2020 18:44

“Ángel: del blanco al negro”, una actualización del flamenco clásico

“Jugamos con las diferentes definiciones que tiene la palabra ángel para dar nombre a la obra”, ha explicado el artista cordobés en una entrevista a Efe sobre su nuevo espectáculo, con el que ya ha obtenido grandes éxitos en sus actuaciones por toda Europa e incluso en Nueva York.

Tras su paso por el Joyce Theater de la ciudad norteamericana, el periódico The New York Times destacó el baile del artista como “un canto con los pies que sumerge al espectador en la impetuosidad y en lo imprevisto de sus movimientos, que se estiran y contraen en respuesta a los impulsos marcados por la voz y las guitarras, que guían al artista por la tarima”.

“Es un proyecto en el que reflexiono sobre los contradictorios significados de mi propio nombre: el ángel mensajero, el custodio, el caído, el que lucha, el que guarda… Son simbolismos sobre los que he coreografiado la obra”, explica Muñoz.

A pesar de que el artista es defensor del baile de raíz, de los orígenes y el clasicismo en el flamenco, no rechaza el mestizaje musical. De hecho, el espectáculo que presenta en Madrid traza un recorrido por diferentes palos flamencos, que comienza y finaliza con dos piezas electrónicas creadas por el músico Artomatico.

“Me apetecía innovar con algo totalmente diferente a lo que estaba haciendo; por eso, aposté por la electrónica, pero el flamenco siempre está por encima”, asegura.

Y es que Muñoz se postula a favor de un clasicismo evolucionado, que “mantenga la esencia sin transgredirlo”.

“No hay que desvirtuar la pureza, lo que se debe intentar es utilizar todas las culturas y estilos con el respeto que se merece la música”, apunta.

Y advierte: “Me atrae la integridad de todos los palos e intento respetarlos depurando la técnica al máximo, pero buscando diferentes expresiones siempre”.

Para el arista, la evolución en uno mismo ha de ser “constante”. Encima del escenario, “cantaores y bailaores somos como marionetas que se unen sobre el tablao, porque todos vamos a una para demostrar la verdad y pasión de lo que hacemos”, detalla Muñoz.

Además del cante y la electrónica, guitarras, vientos y percusión acompañan al cordobés en una actuación enmarcada por fandangos, martinetes y seguiriyas, con un diseño de iluminación firmado por Olga García.

A su vez, Muñoz se encuentra impartiendo durante esta semana clases de farruca en la Fundación Conservatorio Casa Patas en Madrid, otro estilo del flamenco que también está presente en su obra.

“Es un palo bastante varonil, aunque también ha habido mujeres que lo han bailado”, cuenta. “Su origen no está en Andalucía; vino del norte, su cante es como una jota muy rica en variantes. Por eso se 'aflamencó'”, concluye.

“Ángel: del blanco al negro” es ya la cuarta propuesta en solitario del bailaor cordobés, que se presentará mañana en el Teatro Compac de Madrid, donde permanecerá hasta el próximo 12 de agosto.