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Asturias deslumbra en la noche grande de Lorient

El diverso público de Lorient (noroeste de Francia) compuesto de irlandeses, galeses, asturianos, gallegos o, cómo no, bretones, dio anoche una increíble acogida a los músicos españoles en la “Gran noche de Asturias”, la región homenajeada en esta 43º edición del festival a la que aún queda hasta el próximo domingo para echar el cierre.

Las tres bandas escogidas para este concierto múltiple fueron los tradicionales Tuenda, el célebre Hevia y la multitudinaria Llariegu para dar cada uno su particular visión de la música celta asturiana actual, una expresión en movimiento que no cesa de crecer y modificarse.

El cuarteto de folk acústico Tuenda, que ya tocó en la apertura del festival, abrió boca ante un público que enmudeció con su repertorio que se presentó clásico pero muy bailable, lo cual fue ocasión para el grupo de danza tradicional Xeitu.

El baile, de hecho, no dejó de estar presente un instante para demostrar que no sólo la música forma parte de este festival con vocación de aglutinar todos los elementos del “celtismo” hasta llegar al concepto aglutinador de “interceltismo”.

El plato fuerte llegó de la mano del célebre gaitero Hevia con acompañamiento de piano y arropado por su hermana María José como tamborilera, que resultó una percusionista de excepción.

No faltaron las sorpresas con una “deconstrucción” que el músico presentó como innovación y que consistió en separar dos elementos aparentemente indivisibles de su música: la percusión de María José y su propia gaita, que sonaron por separado para que el público degustara ambos ingredientes de modo individual.

Fue entonces cuando el gaitero trató de adaptar el “Asturias” de Albéniz, según contó, por antiguo encargo del director del festival y amigo suyo Lisardo Lombardía.

Hevia se mostró emocionado ante el público cuando afirmó no estar seguro de poder adaptar tal pieza a la cornamusa y del mismo modo aseguró: “sólo intentaré conseguir un poco de la magia original de la composición”, la cual hizo vibrar al público y a su término elevó casi el aforo completo.

Pero los momentos entrañables aún estaban por llegar, pues los dos hermanos dedicaron un peculiar “cumpleaños feliz” a su padre para festejar el 76 aniversario de su progenitor.

Tras esta fiesta musical llegó el broche de oro, que quedó a cargo de la banda de gaitas Llariegu con su espectáculo “100 % directo”, una increíble fusión entre tradición y nuevos sones que difícilmente dejaría indiferente a nadie.

Tras composiciones de apertura más sencillas, llegaron los invitados: el vasco Kepa Junquera armado de su trikitixa y el cantante y arpista Héctor Braga.

Cada uno en su estilo, el primero más festivo y el segundo más solemne, dejaron pegado al asiento a un público que además siguió disfrutando de modo intermitente de distintas danzas que fueron de la muñeira a la jota de un modo desenfadado.

Habían pasado por el escenario más de 30 artistas de “las altas tierras de los celtas del sur” y aún quedaban sorpresas pues Llariegu eleva la fusión hasta dejarla íntimamente ligada a su sello personal.

Se mezclaron con los sones más tradicionales blues, jazz, rock, ska, regae, o el pop más comercial con canciones como “Mamma mia” de los suecos Habba o “Cuéntame”, de los españoles Fórmula V.

La música latina, con la salsa como bandera, también hizo acto de presencia antes de cerrar la noche de la mano de esta banda de gaitas tan diferente.

La celebración finalizó con el público en pie festejando a todos los músicos celtas españoles que acababan de darse en el escenario de Lorient para dar sentido a una semana dedicada enteramente a ellos.

Por Elvira Martínez.

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