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Love of Lesbian y Fangoria se sacuden los dramas en el cierre del Low Cost

Ambos han coincidido en el tercer y último día de esta cita en la Ciudad Deportiva Guillermo Amor de Benidorm en que, para asistir a sus conciertos, había que dejar los problemas fuera, y eso han hecho buena parte de las cerca de 22.000 personas que, según la organización, han asistido hoy al recinto.

Mucha gente, a pesar de que, como advertía Santi Balmes, cantante de LOL, da miedo tocar en domingo, no vaya a ser que la desbandada en esa noche previa al lunes sea de órdago, en un festival en el que, además, en torno a un 80 por ciento de los asistentes llegan desde otras comunidades autónomas.

Al final, el bajón en la asistencia ha sido mínimo y tanto los chicos del amor lesbiano como el dúo compuesto por Alaska y Nacho Canut se han revelado como principales y suficientes reclamos para llenar de público el escenario grande, confirmando que el romance que iniciaron con esta cita en 2011 sigue vigente.

En aquella ocasión, y aunque Benidorm les viene como anillo al dedo, la inclusión de Fangoria en un cartel “indie” con un espectáculo de revista parecía una apuesta arriesgada, pero se reveló como uno de los bombazos de la edición.

Empujados hoy como entonces por el éxito de su “reality” televisivo, han presentado esta vez un nuevo concepto escénico basado en los cuatro colores/estilos sobre los que, a su vez, gira su nuevo disco, “Cuatricomía”, y toda su carrera: pop, rock and roll, gótico y música electrónica.

Así han transitado del negro al rosa, azul y amarillo, tocando la mitad de los nuevos temas e intercalando sabiamente algunos de los más conocidos, con una pátina de esa cuatricomía que le sienta de miedo a clásicos como “No sé qué me das”, “Bailando” o “Ni tú ni nadie”, una de las más aplaudidas junto a la reciente “Dramas y comedias”, que se confirma como el enésimo gran éxito del dúo.

Con el acompañamiento de su ballet, el imprescindible Spunky, corista de Alaska, y una guitarrista de atrezzo, queda claro que en su caso es más importante el concepto que la medida de lo que tocan o cantan en realidad, como bien sabe también Mario Vaquerizo.

La sorprendente aparición del vocalista de las Nancys Rubias al final del show ha sido la guinda del pastel y casi se caen de espaldas los asistentes cuando ha empezado a rugir su ya célebre “Me encanta”, versión de “I love it” de Icona Pop y tema del verano.

Antes de eso, Love of Lesbian, que también alcanzaron gran éxito en la edición de 2011, ya habían hecho las delicias del público durante nada menos que dos horas, sobre todo al incidir en hits como “1999”, “Fan de John Boy” y “Donde solíamos gritar”.

Aún sin enfundarse en un mono negro de licra con brillos, a Santi Balmes y los suyos tampoco les falta sentido del espectáculo. Hablan de tú a tú con el público, saltan, brincan, se revuelcan por el escenario y entre el público, se calzan un lazo luminoso o un estrambótico sombrero, y todo sin perder comba musical.

Más comedida en las formas, pero muy intensa también en el fondo, ha sido la actuación de los mallorquines L.A., que viven un momento artístico excepcional de reconocimiento dentro y fuera del escenario gracias a su último disco, “Dualize”, como ha quedado patente en un concierto en el que han lamentado el incendio que asola su isla.

Ellos han sido en parte los responsables del aspecto tan lastimero que ofrecía la pista cuando, a la misma hora, tocaban en el escenario grande los escoceses Glasvegas, que parecen no remontar el éxito cosechado con su primer álbum, aunque siguen sonando de fábula cuando de aquel trabajo rescatan piezas como “Geraldine”.

Zahara, Polock, Standstill y TOY son algunos de los conciertos que también merecen ser reseñados de hoy, antes de que, con el lunes, llegue esa fiesta de despedida que, esta vez en la playa, cierre definitivamente la edición más exitosa del Low Cost Festival en términos de asistencia, unas 75.000 personas según estiman sus responsables.

Por Javier Herrero

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