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«En cuanto vio a la criatura gritó: '¡Parad, parad la cinta!'. Lo pasó muy mal. Se puso nerviosísima. Fíjate que tenía el botón al lado y podía detenerlo ella, pero no fue capaz, se descontroló, y solo gritaba que pararan…», relata un compañero de la operaria de la planta de reciclaje del vertedero de Meruelo que se encontró el pasado sábado el cadáver de una niña recién nacida entre las basuras…