domingo, 27 septiembre 2020 22:26

El teatro clásico rinde homenaje al director y figurinista Miguel Narros

El hasta ahora conocido como espacio escénico de la Plaza de Santo Domingo pasará a llamarse espacio Narros, con el que el festival quiere recordar así la contribución y el legado que Miguel Narro deja tras su muerte al mundo de teatral.

Narros, que falleció a los 84 años de edad el pasado día 21 de junio, está considerado como una de las figuras más representativas del teatro español.

El acto de homenaje al director, escenógrafo y figurinista ha contado con la presencia del productor teatral Celestino Aranda, pareja del fallecido Narros, de la directora del Festival, Natalia Menéndez y del alcalde de Almagro, Luis Maldonado.

Junto a ellos han estado también presentes numerosos amigos y colaboradores del director, como la actriz María Adánez, el director Luis Luque o el prestigioso iluminador Juan Gómez Cornejo.

Además, el equipo de La dama duende, el último montaje dirigido por Miguel Narros, que se podrá ver los días 26 y 27 en Almagro, han querido estar presentes en el homenaje.

La directora del Festival de Internacional de Teatro Clásico de Almagro, Natalia Menéndez, ha tenido palabras de cariño para Miguel Narros y ha asegurado que desde hoy, Almagro ha querido “fijar para siempre en el recuerdo de todos al director de escena y figurinista”, de quién ha dicho, ha estado “tan presente en las calles y espacios teatrales de esta ciudad”.

Menéndez ha recordado la figura de Narros de quién ha señalado “siempre estuvo involucrado con los clásicos y comprometido con el festival”.

Gracias a Narros, ha subrayado la directora del festival, “muchas generaciones se han formado y se dedican hoy al teatro”, por eso, ha comentado, “se merece un espacio en el festival y qué mejor que la plaza de Santo Domingo, con tanta historia” para que lleve su nombre, ha señalado.

Por su parte, el productor teatral Celestino Aranda, que fue pareja de Miguel Narros, ha señalado que su compañero se ha convertido en “un referente cultural” en España, por eso, ha expresado su deseo de mantener vivo “un legado de más de 70 años de carrera”.

Aranda ha advertido que Narros puede ser ejemplo para aquellos que decidan “estudiar, saber y conocer una parte esencial de la cultura española”, para aquellos que quiera conocer el teatro que se ha hecho en España en la mitad del siglo XX y a principios del siglo XXI.

Finalmente, ha destacado el modo de entender el arte y la cultura de Narros, que sólo la entendía, ha subrayado, “como medio de transformación social y evolución progresista”.

Nacido en Madrid el 7 de noviembre de 1928, Miguel Narros estudió en el Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid, y, con 23 años, se trasladó a París, donde trabajó con el director del Teatro Nacional Popular Jean Vilar, y se relacionó con los actores Gérard Philipe, María Casares y Jeanne Moreau.

A lo largo de su trayectoria profesional, tuvo la responsabilidad de dirigir en varias ocasiones el Teatro Español de Madrid y el Teatro María Guerrero, sede del actual Centro Dramático Nacional (CDN).

En su currículo cuenta con el Premio Nacional de Teatro en dos ocasiones (1959 y 1986), Premio del Espectador y la Crítica, Premio del Festival de Almagro, Premio de la Comunidad de Madrid (2000), Medalla de las Bellas Artes (2001), el Max de Teatro en su categoría de director (2002) y el Max de Honor en 2009, entre otros. EFE.

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