Compartir

La perrera municipal está desbordada, a tope. No da más de sí, reconocen alarmados sus responsables, que observan como en esta época del año la actividad se multiplica. Abandonar mascotas se convierte en una costumbre. «Siempre ocurre, pero este verano está siendo muy duro. Hemos llegado a tener diez perros en un solo día», explica Laura Varaldi, la encargada del refugio San Jorge. En su página we…