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Finalmente, no habrá desahucio. La mujer de 40 años que iba a perder hoy su casa ha conseguido llegar a un primer acuerdo con Gesvicán, empresa pública propietaria del piso en el vive en alquiler con sus dos hijos de 9 y 18 años y con la que tiene una deuda pendiente de 1.500 euros. Aunque la preocupación le sigue merodeando, siente que la espada de Damocles ha dejado de pender sobre su cabeza. «V…