martes, 29 septiembre 2020 7:38

El Museo Pompidou-Metz mira al arte a vista de pájaro

La exposición de este museo, filial del Pompidou de París, a través de cerca de 500 obras, repasa cómo la visión aérea ha cambiado la forma en que los artistas entienden la imagen.

Las primeras fotografías aéreas de Gaspard-Félix Tournachon, más conocido como Nadar, disparadas desde globos aerostáticos a mediados del XIX y caricaturas de prensa reciben al visitante en la gran nave del museo para iniciar el recorrido entre fotografías, pinturas, maquetas, libros o filmaciones.

“La fotografía aérea representa una nueva mirada del mundo, y la pintura se dio cuenta de cómo la visión desde la altura modifica la Tierra”, aseguró la comisaria de la exposición, Angela Lampe.

De un primer espacio que combina fotos desde la altura con pinturas impresionistas como “Las Tullerías” de Monet, se da un paso más hacia la planimetría y las vanguardias a partir de 1915.

La inspiración del cubismo y del arte abstracto viene en muchos casos de la mirada desde el espacio, en la que la visión desde diversos puntos crea nuevas y sorprendentes imágenes, explicó Lampe.

La pintura del parisino Robert Delaunay “Torre Eiffel y jardines del Campo de Marte” (1922) muestra un plano casi cenital de la emblemática torre basado en una fotografía del diario “L'Illustration”.

Para Lampe esta es la obra que más puede impactar al visitante por la semejanza entre óleo e instantánea pues “se puede observar ese diálogo tan literal pero al mismo tiempo Delauny añade ornamentos y se convierte en una transposición de lenguajes”, comentó.

Esa relación entre pintura y foto es uno de los factores que originó la exposición pues Lampe descubrió cuánto habían influido las instantáneas aéreas en las vanguardias rusa o alemana, donde la Bauhaus publicó ya una fotografía aérea en el primer número de su revista en 1926.

A esta circunstancia se sumaron más recientemente Google Earth con sus imágenes “asombrosas” y la constatación de que no se había hecho nada sobre este tema: “ha habido otras sobre la visión del cielo o la conquista del espacio pero ninguna como ésta”, subrayó Lampe.

Las obras de esta exposición, que para Lampe ha sido además “un verdadero proyecto de investigación documental”, llegaron de 10 países diferentes desde el neoyorquino Moma o el Thyssen de Madrid.

El recorrido está concebido como la medina de una ciudad árabe y paseando por sus “calles” el asombro de un nuevo punto de vista se transforma en una perspectiva más pesimista, secuela parcial de las dos Guerras Mundiales.

Desde la hipnótica imagen de Tulio Crali “En picado sobre la ciudad” (1939) que muestra a un piloto cayendo verticalmente entre rascacielos, se transita hacia las maquetas, la arqueología aérea y la sensación de supervisión.

“La fotografía aérea también tiene un punto de vista ecológico porque sirve para revelar los problemas actuales” subraya Lampe en referencia al fotógrafo americano Alex MacLean quien, con imágenes como “Grandes Dimensiones”, denuncia los excesos ecológicos con lujosos oasis en medio de desiertos.

El cierre de la muestra consiste en una dura crítica al mundo moderno con obras como “Ciudad TV (Berlín)”, de Frank Thiel, que delata la omnipresencia de cámaras de vigilancia.

En la misma línea se encuadra “Círculo de confusión” de las libanesas Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, que evidencia la desaparición de Beirut.

La obra, compuesta por miles de etiquetas, es una vista aérea de la ciudad poco a poco “destruida” por los visitantes que las despegan y leen en su reverso “Beirut no existe”.