miércoles, 30 septiembre 2020 19:35

Asier Etxeandía pone a bailar a una embarazadísima Penélope Cruz

Penélope Cruz ha bailado temas de Janis Joplin, Madonna y Camilo Sexto, ha cantado a Chavela Vargas, Bowie y los Rolling, y no ha parado de fotografiar a su marido, Javier Bardem, cuando, ya casi al final del espectáculo, se ha subido al escenario del Price para tocar la percusión al ritmo de Michael Jackson.

Pero uno de los momentos estelares de la noche ha sido cuando Bardem, el también actor Hugo Silva, el bailarín y coreógrafo Chevi Muraday y Asier Etxeandía se han marcado juntos un baile como si de discípulos de Jackson se trataran.

Desde la pista del Price, Penélope Cruz y un Pedro Almodóvar mucho más comedido, aunque siguiendo el ritmo de pie y con las palmas en muchos momentos del espectáculo, han grabado con sus móviles tan insólito cuarteto de baile.

Asier Etxeandía había prometido muchas y grandes sorpresas en su regreso a Madrid con “El intérprete”, y las expectativas se han colmado con creces, ya que entre el público se encontraban también una desmelenada Aitana Sánchez-Gijón, que no paró de bailar en toda la noche, y unas muy animadas Maribel Verdú y Cayetana Guillén Cuervo.

Alaska subió al escenario, enfundada en un ajustado vestido de lentejuelas azul noche, para cantar a dúo con Asier Etxeandía algunos de sus éxitos, y reivindicar la diferencia.

Dos horas largas ha estado Etxeandía sobre las tablas del Price, en un espectáculo que comenzó en sesión golfa, casi de madrugada, los viernes por la noche en el madrileño Teatro de La Latina este invierno, que esta noche ha reunido a más de dos mil personas en el Circo, que tiene ya comprometido teatro en la Gran Vía madrileña para otoño y que después partirá de gira por toda España.

Un espectáculo aplaudido desde su estreno unánimemente por la crítica especializada y que, gracias al “boca a boca”, era una de las bazas principales de los Veranos de la Villa de este año.

“El intérprete” es Etxeandía en estado puro. Un espectáculo que el actor y cantante bilbaíno, que acaba de cumplir 38 años, calificaba esta misma semana de “terapéutico”. Para él y, a juzgar por lo bien que se lo han pasado, para el público que no paró de acompañarle a ritmo de palmas, bailando o cantando.

Etxeandía ha logrado en “El intérprete” poner rostro a esos “amigos invisibles” ante los cuales, según confesó esta misma noche, cantaba cuando era un niño “raro” en la soledad de su habitación, en la casa familiar de este hijo único a quien no gustaba estudiar y que pedía a gritos a su padre, esta noche satisfecho entre el público, que le sacara del colegio de curas en el que estudiaba.

Canciones de quien todavía hoy son sus ídolos, sin distinción de géneros. Porque a Etxeandía le gusta el rock, la copla, las baladas, el tango, los Beatles y Julio Iglesias. Y hasta Lina Morgan, de quien ha tomado prestado su “agradecida y emocionada, gracias por venir” para despedir una noche de temperatura elevada dentro y fuera del Price.

En “El intérprete” Asier Etxeandía se explica como actor y como ser humano. Ahora, cuando tiene “casi cuarenta” años y recuerda al niño y adolescente que vivía en el Bilbao de comienzos de los 80 y soñaba con subirse a un escenario.

Carlos Mínguez